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La cantante pop Taylor Swift  ganó ayer un dólar y una reivindicación largamente esperada después de que un jurado decidió que un locutor la toqueteó el trasero durante una sesión de retratos previa a un concierto hace cuatro años.

Tras una semana de juicio con demandas encontradas, los miembros del jurado determinaron que el despedido locutor de Denver, David Mueller, agredió sexualmente a la estrella de la música al tocar su trasero cuando la estrella saludaba a sus fans tras bambalinas por lo que Mueller deberá pagar un dólar a Swift. El jurado integrado por seis mujeres y dos hombres también concluyó que la madre de Swift estaba en su derecho al contactar a los jefes de Mueller.

Mueller demandó a la familia Swift y a su contacto para radio, Frank Bell, y les pedía hasta 3 millones de dólares por arruinar su carrera.

Justo antes de los argumentos finales el juez en el caso desestimó la demanda de Mueller, argumentando que no pudo comprobar que Swift trató de que Mueller fuera despedido ni que tuviera alguna razón para creer que alguien más la había agredido en vez de él.

El juez federal de distrito William Martinez también redujo drásticamente la cantidad de dinero que Mueller podría obtener por el caso.

La cantautora dijo en su contrademanda que requería el pago simbólico de un dólar y la oportunidad de alzar la voz por otras mujeres.

De acuerdo con los testimonios Swift reportó el incidente a su madre y a otras personas en su equipo, pero nunca pidió que se tomaran medidas específicas sobre Mueller.

Desde el comienzo el equipo de Swift retrató el encuentro como un caso claro de agresión sexual, a pesar de que nunca lo reportaron a la policía. Su madre testificó entre lágrimas que en vez de eso le pidió a Bell que se pusiera en contacto con los jefes de Mueller en la estación de música country KYGO-FM porque querían que el asunto quedara en privado y evitar exponer a la cantante.

Bell contactó al vicepresidente de la estación y pidió que se investigara la conducta de Mueller. También le envió al ejecutivo de la estación una fotografía tomada cuando Swift, Mueller y la entonces novia de Mueller estaban posando tras bambalinas.