En lo que fue la visita esta semana del presidente Andrés Manuel López Obrador a los Estados Unidos de América, en donde se reunió con el mandatario de ese país, Joe Biden, bajo el clima de incertidumbre que generó su inasistencia a la Cumbre de las Américas y donde se esperaba que el estadounidense diera señales claras de ruptura con el mexicano, lo cierto es que, a pesar del corto tiempo de la conversación, esta se llevó en términos ‘amistosos’, dentro de lo que cabe.

Con detractores ávidos de que el encuentro fuera un desastre y que Biden públicamente regañara y reprendiera al mandatario mexicano, se vislumbró que la reunión era necesaria para ambos, tal vez un poco más para el estadounidense, sabedor de la popularidad de AMLO y de que el voto latino va a pesar e influir en las próximas elecciones que se llevaran a cabo en el país vecino del norte, era importante el dar una imagen de buenos vecinos.

Aunque como siempre ocurre con el presidente mexicano, no es de extrañar el clima polarizado y opiniones divididas que se generó, la oposición con muchas críticas se escandalizó y preocupó más por el largo de la corbata y forma de sentar del presidente López Obrador, denotando el nivel tan pobre y clasista de debate que traen, porque hasta el momento no he visto un argumento sólido, claro que por ahí debe estar, que desnude el fracaso de esta visita presidencial a Estados Unidos.

Hay que reconocer que esta gira pareciera que no tuvo el nivel que requería y por momentos pudo dar la percepción que al presidente Andrés Manuel López Obrador lo degradaban y no daban el lugar que merecía, la realidad es que ese siempre ha sido el trato que Estados Unidos le ha dado a las representaciones de México, nada nuevo, solo con la diferencia de que ahora, para bien o para mal, hay un presidente que poco le importa guardar las formas y las apariencias por el ‘¿que dirán?’

No está de más decir que esto es a título personal.

Fíjense nada más… todavía no regresaba de Estados Unidos el presidente López Obrador y los gobernadores morenistas, encabezados por Claudia Sheinbaum ya habían lanzado un comunicado para mostrar su apoyo hablando de lo exitosa que había sido la gira de trabajo del mandatario. Con este comunicado que se percibe como un control de daños, solo exhiben lo contrario, debilidad y miedo.

Fuera de contexto: Vayan sacando las palomitas porque la elección de los consejeros estatales de Morena en Morelos va a estar que arde, veremos si un hashtag (#RS24) es capaz de mantener el control de la dirigencia estatal del partido, ante el hartazgo de mucha militancia que ve a este instituto político secuestrado desde hace ya tiempo.

Por: Omar Arizmendi Hernández / opinión@diariodemorelos.com • Twitter: @om_arh22


Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.


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