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El cuerpo del mexicano Alonso Guillen, víctima del huracán “Harvey”, fue encontrado en la comunidad de Springs, un suburbio del norte de Houston, luego de haber desaparecido desde el pasado miércoles tras volcar la barca en la que salió junto con dos amigos para ayudar a los afectados.

Guillen, de 31 años de edad, originario de Piedras Negras, en el estado mexicano de Coahuila, es el sexto mexicano muerto a consecuencia del huracán “Harvey”. Miembros de su familia encontraron su cuerpo en un arroyo la tarde de este domingo.

Alonso Guillen era un popular disc jockey en la comunidad de Lufkin, Texas, donde residía y trabajaba amparado como beneficiario del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) que le permitía permanecer en Estados Unidos con un permiso de trabajo.

Guillen, o “DJ Ocho como se le conocía en Lufkin, viajó el martes a Houston, acompañado de dos de sus amigos, Tomas Carreón, de 25 años y Luis Ortega de 22. Los tres llevaban jalando con su vehículo una lancha para ayudar a rescatar a la gente afectada por la tormenta en Springs, al norte de Houston.

Tras efectuar varios rescates en la tarde noche del martes, las corrientes volcaron la lancha alrededor de la media noche del martes. Solo Luis Ortega logró sobrevivir al incidente. Guillen y Carreón fueron arrastrados por el agua.

El cuerpo de Carreón fue localizado el pasado viernes. El joven estaba casado y tenía tres pequeños hijos de seis, cuatro y un año.

El padre de Guillen, Jesús Guillén, dijo que le había pedido a su hijo que no saliera durante la tormenta, pero él insistió en ayudar a la gente.

Alonso había llegado a Estados Unidos cuando era adolescente y calificó para el programa DACA. Su padre es residente legal en Estados Unidos, pero su madre permanece en México dado que todavía se encuentra en trámite su solicitud para la residencia legal en este país.

Guillen falleció de una manera muy similar a otros cuatro mexicanos que el pasado lunes salieron también en una
embarcación a rescatar a víctimas de la tormenta en un barrio del este de Houston y murieron cuando su lancha tocó cables eléctricos sumergidos y se volcó.

En ese incidente fallecieron los hermanos Yahir y Benjamín Vizuet Rubio de 25 y 31 años de edad, originarios de Chapulhuacán, en el central estado mexicano de Hidalgo. También murieron los mexicanos Gustavo Rodríguez Hernández de 40 años de edad y Jorge Pérez de 33 años.

Un sexto mexicano, Benito Juárez Cavazos de 42 años de edad, originario de la comunidad de Montemorelos, Nuevo León, murió también cuando su automóvil fue arrastrado por las corrientes de agua el pasado martes.

Sus familiares y amigos lo despidieron este viernes en una funeraria de Houston, en uno de los primeros servicios fúnebres que se realizan de víctimas relacionadas con Harvey.

María Cavazos dijo que su primo se dedicaba a su trabajo en una carrocería de automóviles y estaba tratando de llegar a trabajar el martes cuando su automóvil se quedó atascado en una zanja.

“Harvey”, que tocó tierra la noche del pasado 25 de agosto por la costa sureste de Texas convertido en huracán categoría cuatro, arrojó intensas lluvias a lo largo de cuatro días que provocaron inundaciones sin precedentes en Houston y otras áreas de la costa.

El número de víctimas fatales dejadas por Harvey sobrepasa este lunes las 50 y no se descarta que pudieran continuar aumentando al descender las aguas y localizarse más cuerpos.