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Tras una discusión matrimonial, Lawrence Ripple tomó una decisión drástica: robar un banco y esperar a la Policía en la puerta para que lo metieran preso. Prefería eso a continuar viviendo con su mujer. La denuncia fue elevada este martes ante un tribunal del estado de Kansas, EE.UU. y dio la vuelta al mundo.

Según informa The Kansas City Star, el viernes pasado, cuando Ripple le dijo a su mujer “prefiero estar preso que en casa”, Remedios nunca pensó que hablaba tan literalmente.  Un dato curioso es quem dos semanas antes, el hombre puso en Facebook una foto de perfil junto a su esposa, en la que no parece haber ningún conflicto entre ellos.

Ripple, de 70 años, salió de su hogar poco después de la pelea, dispuesto a cumplir con lo dicho. Fue a una sucursal del Bank of Labor en Kansas City, le entregó a uno de los empleados de la caja un mensaje en el que el advertía que llevaba un arma y en el que exigía dinero. Logró que le entregaran unos 3.000 dólares, esperó en el lobby del banco a la Policía y, para que la cosa no se demorara, se acercó a un guardia de seguridad y le dijo: "Yo soy el hombre que van a venir a buscar".

Ripple fue detenido. Los policías que llegaron a la sucursal lo vieron sentado en la puerta y se quedaron helados al escuchar la confesión del anciano -y novato- ladrón: "Es que ya no aguantaba la convivencia".

El dinero robado fue devuelto al banco y el señor Ripple continúa preso. Deseo concedido.