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CUERNAVACA, MORELOS.- El excesivo tránsito de camiones del servicio público que es desviado hacia la colonia Gualupita, por las obras que se realizan en el circuito Adolfo López Mateos, ante el desbordamiento de la barranca Pilancón, ha motivado la molestia de los vecinos de este tradicional barrio que alberga al parque Melchor Ocampo.
Las quejas se refieren a los estragos que están haciendo los camiones pesados en su paso por las calles De los Arcos, Carlos Cuaglia y Melchor Ocampo, donde las afectaciones incluyen el surgimiento de fugas de agua, calles que ya presentan baches, y un registro de drenaje a punto de convertirse en socavón.
Ante esta situación, los vecinos del lugar están urgiendo a las autoridades municipales y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para que aceleren los trabajos en el área afectada por las lluvias del pasado domingo y lunes, propiciada por construcciones realizadas sobre el afluente de la barranca.
“Esta situación ya preocupa, pues a los baches y el drenaje, se suma el aumento en la circulación de camiones pesados que ponen en riesgo la integridad de los niños que estudian en la primaria “Felipe Neri”, y en el jardín de niños “Simón Bolívar”, que tienen que salir precisamente por la calle Melchor Ocampo, señaló Horacio Dávila, un vecino del lugar.
Durante un recorrido realizado por Diario de Morelos, se pudo observar que las unidades del servicio público (rutas) que salen de los andenes del mercado Adolfo López Mateos y que tienen que salir hacia la avenida Plan de Ayala, pasan por la colonia Gualupita y sus calles ya no lo están resistiendo.
Los habitantes del lugar reclaman que el empedrado de la calle Melchor Ocampo está siendo dañado, por lo que del Ayuntamiento solicitan que en cuanto terminen los trabajos en la zona afectada por las obras en la barranca Pilancón, atiendan de inmediato los daños que se ocasionaron en su barrio.

Tránsito pesado. En calle de los Arcos, al reblandecimiento del asfalto por las lluvias se suma el aumento de la carga vehicular.

"No sólo estamos viendo que ya hay daños en las calles por el exceso de rutas que están desviando por acá, sino que nuestros hijos están en un mayor riesgo de sufrir un accidente.” Horacio Dávila, vecino del barrio de Gualupita

Piden remedio. En cuanto culminen los trabajos en el Circuito ALM, vecinos piden se reparen sus calles.

Surgen fugas. Las redes hidráulicas también se están viendo afectadas con el paso de los vehículos, aseguran los vecinos.

 

Por: Rogelio Ortega /  [email protected]