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Cuernavaca, Morelos.- Una persona de la tercera edad es alguien con muchos conocimientos, aunque ellos mismos no lo sepan, según dicen expertos; en el estado de Morelos, el diez por ciento de la población son adultos mayores de 60 años.

Aunque para algunos la denominación pudiera resultar peyorativa, al trabajar con las personas que se encuentran en este rango de edades se observan que están llenos de fortalezas y sabiduría que logrado enfocarlas pueden cambiar su entorno.

De tal modo, “esta denominación de adulto mayor debiera de cambiar”, dice Víctor Luis Axotla, encargado del Instituto Estatal de Educación para los Adultos (INEEA) en Yautepec, la cual busca abatir y reducir el rezago en nueve municipios. 

De acuerdo a su experiencia, parecería que al decir “adultos mayores” nos referimos a personas que necesitan ayuda o apoyo para realizar sus actividades o trasladarse de un lugar a otro, pero en realidad en la mayoría de los casos, es todo lo contrario.

“Aparte de ser personas con muchos conocimientos, son gente que aun rebasando los 80 años, son increíbles, fuertes, con un fortaleza y un vigor, si estas personas hubieran tenido conocimientos, hubieran podido modificar su entorno, su comunidad, su familia, hubiera sido fabuloso”, considera el experto.

Y esto lo explica debido a que en el instituto, dentro del programa regular, cuenta con 3 mil 728 adultos mayores de 60 años, de la tercera edad, de los cuales mil 732 en alfabetización; 656 en etapa inicial; mil 29 en primaria, y 311 en secundaria.

De esas cantidades, durante el primer semestre, el número de personas que ya saben leer, escribir, utilizar los números, sumar, restar, multiplicar, son 631 adultos. Además, en primaria, que ya concluyeron, se tienen 32, en secundaria 57, siendo total de 720, más los 742 alfabetizados del último semestre, que son gente que sabe leer y escribir.

Comenta que se han registrado 16 mil personas para que se puedan alfabetizar, personas que no saben leer y escribir, pero, dice, hace falta que se les apoye en trasladarlos, ya que muchos no ven bien, o no pueden caminar, indicando que con apoyo de A A través de los ayuntamientos, regidores y directores de educación, se podría apoyar financiando aparatos que los ayuden.

Como ejemplo, describe que en el municipio de Amacuzac, de cada dos adultos mayores, uno se encuentra en rezago educativo, señalando que en esos lugares es importante ponerle más empeño para revertir estas cifras.

Haciendo una analogía en el tiempo, relata que desde José Vasconcelos y Rafael Ramírez, había gente preocupada porque el adulto tuviera esa oportunidad; en los años del primer personaje, refiere, se crearon casas del cultura, por la mañana iban los niños, y por la tarde noche la gente adulta, y que inclusive muchos de ellos llevaban sus velas, ya que no había energía eléctrica.

En la actualidad, el experto expone que el INEEA ha logrado verdaderamente cambiar esta situación, argumentando que la gente que, cuando menos aprende a escribir su nombre, se sienten tan felices como si hubieran ganado un premio a la vida.

Por: Guillermo Tapia
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