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1.
Hace casi dos meses fui invitada a formar parte de la Comisión de Selección del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción (hasta me cansé de escribir el nombre, que recuerda el gusto por los títulos nobiliarios de nuestros antepasados barrocos) y el 10 de julio comparecí en el congreso del estado con mi nombre de soltera, María Elena González López porque así me bautizaron mis padres y por lo tanto porque así dice mi credencial del IFE con fotografía, que es la identificación oficial que nos presenta con todo y casa a los mexicanos. Valga la aclaración porque en este hermoso estado se me conoce como María Helena Noval, debido a que escribo artículos sobre arte y cultura desde hace 22 años, con el apellido de quien fuera mi marido por más de tres décadas.
Ese día iba yo nerviosísima, porque pensar en seleccionar gente para cualquier cosa implica una gran responsabilidad y luego hasta enemigos se anda ganando una y peor si se trata de un tema tan delicado como el que nos convoca, me refiero al de la “incultura de la corrupción”, cuyo antídoto definitivamente debiera ser la “cultura de la anticorrupción”. ¿Por qué lo digo? Porque pensando en esa antinomia de valores  fue que llegué a la conclusión de que el asunto de pasarse dineritos por debajo de la mesa no se arregla con las persecuciones y las acusaciones (vía videos o grabaciones tomadas a escondidas), sino que reside en la falta de cultura de la legalidad en la que vivimos por obra y gracia de un montón de cosas., entre ellas, y de manera muy importante, que si hubiera cumplimiento de las leyes (y el castigo correspondiente al que no las cumpla), no tendría que haberse generado todo un Sistema Nacional Anticorrupción con el que creo ahora sí estamos obligados a cooperar todos los ciudadanos de a pie, los que estamos conscientes de nuestro derecho a la libre expresión, quienes deseamos transitar por las calles (y Paso Estrés) sin peligro, quienes exigimos se nos rindan cuentas de cómo se gasta el dinero que se recauda de manera impositiva. 

2.
Como bien sabía Don Samuel Ramos, el de “El Perfil del Hombre y la Cultura en México”, los mexicanos tenemos amnesia diaria, nos acostumbramos a los usos y costumbres como aquél que dicta “el que no tranza no avanza”, pero eso sí, levantamos al unísono la voz cuando sucede algo tan tremendo como lo del socavón. Y sin embargo habemos quienes creemos que son estos sucesos los que van generando procesos de cambio. Crecer duele. Y si ya no existe la quema de brujas, como en la Edad Media, es porque existe también una Cultura de la Resistencia y a esa es a la que la queremos apelar los integrantes de la comisión arriba señalada, querido lector.
Por eso, este martes 25 de julio, 7 de los 9 integrantes de la comisión acudimos a presentar públicamente la convocatoria para la conformación del comité de largo nombre en una rueda de prensa en la que Gustavo Rivera Loret de Mola, nuestro vocero, dio a conocer los requisitos de idoneidad que deberán cumplir las personas señaladas como ejemplares.
La convocatoria abierta a toda la sociedad morelense puede buscarse en la página www.comisionseamorelos.mx y allí dice básicamente que los aspirantes postulados por organizaciones de la sociedad civil, instituciones públicas, privadas académicas, sociales, profesionales y sindicales deberán tener 35 años cumplidos y presentar su “3 de 3”, una vez que hayan probado residencia de 5 años en el estado, ser profesionistas y tener experiencia en las áreas de diseño de rendición de cuentas, combate a la corrupción, supervisión de responsabilidades administrativas, procesos de licitación y adquisición de bienes. Las postulaciones serán recibidas a partir del 27 de julio y hasta el 25 de agosto del año en curso.

Suena complicado, pero la verdad es que estas son las obligaciones que deberían cumplir los servidores públicos de la entidad, porque para eso les pagamos. En las redes sociales www.facebook.com/ComisionSEAMorelos y www.twiter.com/ComisionSEAMor encontrará más información sobre todo este noble y riguroso proceso que está dándose con la mayor transparencia porque obedece a una genuina vocación de participación ciudadana y está sujeto a un reglamento y un protocolo estrictos. 

3.
Los que viajamos en esta nave elevada por la esperanza del cambio somos: Karla Graciela Cedano Villavicencio, Leonora Valentina Jiménez Franco (Coordinadora), Cecilio Ovando Castelar (Tesorero), Carlos Pastrana Gómez, José Antonio Acosta Moreno (Secretario Técnico), Gustavo Rivera Loret de Mola (vocero), Celso Ramírez Serrano, Alejandro Rafael Caballero Morales y una servidora.  
Para el 30 septiembre deberá saberse quiénes son los 5 integrantes que pasaron las pruebas de experiencia, prestigio y capacidad de gestión de políticas públicas que colaborarán con las 7 instituciones involucradas en el combate a la corrupción (se oye como si fuera combate a las drogas. Lo es). Pero congratúlese porque vamos adelantados en el proceso de aterrizaje de la ley estatal: sólo Querétaro tiene ya conformado su comité. FIN  
 

Por María helena Noval

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