Especialista en el funcionamiento de la Enseñanza a Distancia, Contadora de la UAEM con una Maestría en la Universidad en Educación Abierta y a Distancia, profesora en línea por internet sobre materias contables, es la maestra Oliva Romero Gómez, quien nació el 3 de junio de 1847 en Tizapotla, Morelos. Llegó a Cuernavaca a los 12 años de edad y cursó la  secundaria y la carrera de contabilidad en el Colegio Santa Inés.

Entró a la UAEM a estudiar para contador público en la Facultad de Contaduría y Administración. Al recibirse la contrataron como secretaria en las oficinas administrativas de la secundaria federal 1, donde trabajó durante ocho años.

Su papá, don Rómulo Romero Sánchez era peluquero y su mamá Baldomera Gómez Ocampo fue una conocida modista y comerciante en ropa para dama. Oliva tiene una hija que se llama Sarah, quien es licenciada en la enseñanza del inglés y Sicóloga, con una especialidad en Sexualidad Educativa. Sarah tiene su oficina en Playa del Carmen, Quintana Roo.

Trabajó en la fábrica de casimires RIVETEX durante 20 años. Comenzó como contador y fue ascendiendo hasta llegar a ser la contralora general de la compañía. Comenta que esos fueron los años más felices de su vida.

Cuando la fábrica de casimires estaba en manos de los hermanos Rivetti de origen italiano (de ahí viene el nombre de la compañía), después se llamó Grupo Interamericanos, S.A. (GRINSA) y al final le nombraron: Grupo Financiero Texille (GFT).

A Oliva la mandaron llamar a la fábrica de trajes para caballero, “Trajes Robert’s”, para implementar un Sistema Costos. Ahí estuvo sólo un año y no le gustó vivir en la Ciudad de México, por lo que se regresó a Cuernavaca.

Trabajó un tiempo efectuando auditorías, unas en Tetecala y varias en otras ciudades. Recordando su estancia en Rivetex, nos cuenta que abrió una fábrica de uniformes para obreros, empleados, estudiantes enfermeras y otros tipos. El negocio se llamaba “Vestimodas, S.A.”.

En aquel tiempo, el contador Refugio López Lara, a quien había conocido en Rivetex, sabiéndola tan enterada de Gastos y Costos, le dio la oportunidad de ingresar a la UAEM, donde impartió  clases de Costos en la Facultad de Contaduría, en las carreras de Contador Público, Administración e Informática, en las tres asignaturas se impartían materias de costos y presupuestos. Los directores eran, el mencionado contador Refugio López Lara, el contador Raúl Trujillo Escobar, el contador Javier Garza Villalobos y el contador Ray Martínez Mendoza.

Se retiró durante dos años mientras dejaba todo en orden en Rivetex  e ingresó a la UNAM. Ahí fue profesora durante 18 años más. Se jubiló en 2010, pero mientras trabajaba en la UAEM le quedaba la tarde libre y se metió a dar clases en la Universidad Mexicana de Educación a Distancia en Santa María Ahuacatitlán. Comenzó a dar asesorías por línea sobre materias contables, actividad que aún continúa.

Nos explica  que la Universidad a distancia tiene la ventaja de que los alumnos no tienen que estar presentes en el aula para estudiar, pues lo pueden hacer en su tiempo libre mientras trabajan. Su base es el material de trabajo, el estudiante, un tutor y el equipo de apoyo para el buen funcionamiento del programa. 

La desventaja es que los estudiantes no estén dispuestos a investigar, ya que en este tipo de estudios se debe ser autodidacta y si no lo hace se está perdiendo el tiempo. Finalmente se les manda unos exámenes en un tiempo preestablecido frente a su computadora y la del profesor en que los alumnos se registran y tienen que participar con su clave de acceso.

Esta modalidad tiene su origen en los cursos por correspondencia, los que ayudaban a los estudiantes de poblaciones aisladas donde no existían escuelas cercanas y lo hacían por correo, bajo la atención de sus padres. Los cursos eran de primaria y secundaria.

En 1945 se inició este sistema en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio; considerada la normal más grande del mundo. En la UNAM comenzó la Educación a Distancia en 1973 por medio del correo electrónico. Ahora en la UMED da las materias de Costos uno y Costos dos; Presupuestos y Costos y Presupuestos, además de Contabilidad Uno y Cuatro.

Hizo su Maestría en la UMED durante su trabajo y es sinodal en exámenes profesionales   

Tiene encuentros dos o tres veces al año con su hija Sarah, ya sea que Oliva vaya a Playa del Carmen o Sarah venga a visitarla durante sus vacaciones y que pueda dejar el trabajo de inglés y sicología durante ese tiempo. 

Recuerda que estando en Rivetex tenía a un grupo de compañeros con los que iba a Tepoztlán al restaurante es Amatlán de Quetzalcóatl y eran Luis Saavedra, Fabiola Quirós, Margarita Solís y muchos a otros. En Cuernavaca solía salir con sus amigos: Modesto García, Manuel Bárcenas, Remigio Álvarez, Margarita Solís, Fabiola Quirós y una larga lista de etcéteras.

Conoció a los rectores: Sergio Figueroa y al Ingeniero Fausto Gutiérrez Aragón, de quienes una magnifica opinión. Hoy en día está tomando clases de pintura al óleo en el Centro Morelense de las Artes, donde lleva pintando más de cuatro años. Nos cuenta que está muy feliz en el taller de letras, en la escuela de teatro, danza y música de la UAEM, la que antes era el Centro Cultural Universitario en la avenida Morelos.  También escribe bellos poemas. 

  La combinación de ser contadora en grandes negocios como: la fábrica de casimires Rivetex y Trajes Robert’s, el tener su propio taller de uniformes para las empresas llamado: Vestimodas, S.A. impartir clases en la UAEM, el tener una Maestría, el ser una amorosa madre y una experta Maestra en Educación a Distancia, hace de la profesora Oliva Romero Gómez, quien se jubiló a los 62 años. Para los morelenses es un reconocimiento por sus éxitos y por su trabajo.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
[email protected]

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