Especialista y profesor de Protección Civil, Contador Público, pionero de la primera escuela de Protección Civil en el País, es Ignacio Valdovinos Valderrama, nació en Cuernavaca el 17 de octubre de 1956 en la clínica del doctor Caballero Díaz en la calle Guerrero de esta ciudad.

Su papá, Elfego Valdovinos era comerciantes y dueño de taxis del centro de Cuernavaca, fue una figura autoritaria y su mamá María Dolores Valderrama, “cuya labor se componía sólo del cuidado de sus diez hijos y de la organización del hogar”, dice riéndose. Sus hijos eran: Alicia, Cristina, Elfego, Laura, Ignacio, Lourdes, Arturo, Oscar, Gustavo y Fernando.

Ignacio se casó con María Estela Ayala de León. Es padre de dos hijos: Israel, quien es Director de una compañía financiera en Nueva York y licenciado en finanzas recibido en el ITESM de Monterrey, Valery, está en la Universidad y estudia Relaciones Internacionales.

Nacho estuvo en el Jardín de niños Evolución, en el Parque Revolución de esta ciudad. Nos cuenta que hacía tiempo que el jardín de niños se encontraba en la calle No Reelección y que fue cambiada al parque Revolución por el gobernador Rodolfo López de Nava. Cursó la primaria en la Escuela Benito Juárez que está en el costado oriente del antiguo Convento Franciscano del siglo XVI, ahora Catedral de Cuernavaca.

Estudió la secundaria en la Isidro Fabela y la preparatoria en la No. Uno de la UAEM, donde terminó su carrera de Contador Público en la Facultad de Contaduría y Administración.

Recuerda cuando su padre los llevaba a los balnearios de Morelos, y al faltar el dinero, se iban a nadar al Río del Pollo a hacer su día de campo y a gozar de esas aguas cristalinas, clavándose desde el puente, mientras su mamá desenvolvía las bolsas de las tortas que apenas acababa de preparar esa madrugada, pues con diez hijos cuando iba a acabar.

Un día jugando futbol en la calle, rompió una línea de gas; llegaron los bomberos y arreglaron el desperfecto. Su papá era muy estricto con él y con todos los hermanos y cuando se enteró de lo que había hecho, le dio su  buena paliza y lo castigó durante tres semanas.

El primer trabajo fue en 1984 en sociedad con su amigo David Olivares Vázquez en un despacho contable administrativo: Asesoría Financiera Integral (AFI), donde tuvieron como primer cliente a don Jorge Mejía Lara a su radiodifusora y al Diario de Morelos. El contador era Raúl Mark. Se recuerda que la contabilidad la llevaban manualmente, pues no tenían más que una sumadora de palanca y una máquina de escribir y al hacer la contabilidad y los estados financieros todo era a mano, hasta que tuvieron dinero para comprar más equipo.

Tenían como clientes al señor Raúl Pulido Enciso de la compañía RAFCO, a Américo Echeverría, David Cano Díaz de la escuela de idiomas Cuauhnáhuac y otra llamada Cemanáhuac de Charly Goff.

Comenta que esa fue una época muy intensa, cuando le hacían la contabilidad y trabajos de tipo administrativo a ellos y a muchos otros clientes. Fue llamado a la oficina del gobernador Jesús Castillo López en el área de Proyectos Especiales del gobierno del estado. Ignacio estuvo en ese despacho hasta el año 2000.

En 1970 abrió una franquicia para un restaurante bar en Temixco, llamado Stars Galery (Galería de Estrellas). Nos dice que en una ocasión le llegaron unos señores de “Protección Civil” y le cerraron el negocio por “falta de medidas de seguridad”, pero él sabía que lo que querían era una lana. Se fue a las oficinas del edificio las Plazas y el jefe le dijo que sólo les diera algo de dinero y que no le pasaba nada. Ese fue el primer contacto que tuvo con Protección Civil.

Conoció al licenciado Francisco Argüelles, quien era Secretario de Educación Pública del Estado, lo invitó a trabajar en la oficina como su secretario particular, donde se internó dentro del proceso educativo.

Empezó a familiarizarse en Protección Civil y se contactó con Sergio Urbina, quien era el Director de Protección Civil del Estado.  Nacho abrió su oficina y ahí se dio cuenta de la falta de información que existía en la mayoría de los negocios, lo cual lo motivó a crear la carrera de Técnico de Prevención y Protección Civil junto con la licenciada María de los Ángeles Martínez y su hermana María Luisa.

Presentó su proyecto de carrera a la SEP y obtuvo el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (REVOE), siendo pioneros en todo el País en la enseñanza de Protección Civil. Abrieron sus oficinas en el edificio las Plazas. Ahí estuvieron dos años dando clase y formando las primeras generaciones de Técnico con Certificado de la SEP, cuyo lema era: “Por una Cultura Preventiva y no Reactiva”. Del 2004 al 2013 han egresado trece generaciones de Especialistas en Protección Civil.

En el País existen oficinas de protección civil: federales, estatales y municipales, las que están enlazadas y el plan se llama DNIII para dar respuesta y ayuda a los damnificados en cualquier situación. La ley dice que cada estado debe tener una escuela de protección civil, pero en el País sólo cuatro estados la tienen: Chiapas, Estado de México, Jalisco y Morelos.

Tienen un convenio con la UAEM para impartir cursos, talleres y conferencias en materia de protección civil. “Atendemos el cumplimiento por ley, ya sean industrias, comercios y de servicios en medidas de seguridad, programas internos y de capacitación a su personal”. Ha trabajado con la STC, la UAEM, el ITESM, CAPUFE, SEDESOL, escuelas,  centros infantiles y otros.

Nos explica que “están a punto de iniciar un programa de Técnico de Protección Civil a Distancia”. Lo importante de la Protección Civil es que estén informados de los pasos o procedimientos que deben darse para que el aprendizaje sea preventivo pero a la vez reactivo.     Don Ignacio Valdominos Valderrama, nos ha demostrado que su entrega ha sido total hacia sus semejantes en toda ocasión en que se le ha requerido, además del amor que siempre le ha tenido a su terruño Cuernavaca.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
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