compartir en:

Maestra en Metodología Educativa, Enfermera de profesión, coordinadora del Comité por una maternidad sin riesgos en defensa de los derechos de la mujer. Cofundadora de la Asociación de Tanatología del Estado de Morelos, Directora del Centro Cultural del ISSSTE. La Maestra M. Teresita de la Vega Navarro nació en Celaya, Guanajuato el 24 de junio de 1946. Estudió en Querétaro, donde pasó su infancia y su adolescencia, la preparatoria y la carrera de enfermería la cursó en la Facultad de Enfermería en la Universidad de León, Guanajuato. 

Su padre fue José Antonio de la Vega Gutiérrez, uno de los fundadores del Movimiento Sinarquista del final de los años treinta. Éste comenzó como un movimiento religioso cuya finalidad era el mejoramiento de la vida social y su mamá, doña Guadalupe Navarro Quijada fue maestra de primaria y procrearon seis hijos.

En 1968 llegó a Cuernavaca a un congreso de enfermería, representando a la Escuela de Enfermería de León Guanajuato y ahí conoció al maestro  Carlos de la Sierra Ferrer, quien era el Director del Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca (IRBAC).

Don Carlos de la Sierra Ferrer también era el Director de Difusión Cultural de la UAEM, siendo el rector el licenciado Teodoro Lavín González, quien ante su insistencia, convenció a Carlos a ir a la universidad a cantar, pues era un magnífico tenor. En esa cena de la UAEM, Tere y Carlos de la Sierra se identificaron, entablando una hermosa relación.

En una ocasión con unas amigas se presentaron a escuchar al tenor De la Sierra. Carlos fue al Casino de la Selva con la estudiantina de la UAEM y a las once de la noche era la hora de regresar junto con sus amigas a México. Buscaron un camión pero la central ya estaba cerrada y sin dinero ni siquiera pudieron quedarse en un hotel. Entonces Carlos les ofreció llevarlas en su auto Plymouth hacia la capital. Ahí nació ese mutuo atractivo entre ambos. Al poco tiempo de su relación epistolar y a veces telefónica, pues a Carlos le gustaba más hablarle por teléfono que escribirle. Él la fue a buscar a Celaya y en agosto de 1971 contrajeron nupcias en la Ciudad de Querétaro. Tuvieron tres hijos: Carlos Antonio, Lucia Gloria  y Luz Angélica. Y tiene un nieto de 10 años. Su esposo, Carlos, se dedicó a la promoción cultural, en especial de los menores, pues decía que era esencial inculcarles una formación artística desde pequeña edad.

La señora Tere de la Vega, en 1977 entró a trabajar en la Escuela de Enfermería como docente de la materia de Enfermería Siquiátrica, después de Coordinadora de Preclínico y también coordinadora de Cartas Descriptivas en programas de salud mental, sicología, siquiatría y en otras asignaturas, así como de cursos postécnicos, secretaria administrativa, a la vez que secretaria académica.

Imbuida en actividades culturales, por las tardes se encargaba de la coordinación artística del IRBAC y en las mañanas trabajaba en la Escuela de Enfermería.

De 1986 a 1989, fue Directora del Centro Cultural del ISSSTE, sin dejar de seguir con sus clases en la UAEM. En ese tiempo había bastante dinero para encargarse de las actividades culturales. Fernando Diez de Urdanivia y su esposo, Carlos de la Sierra aprovecharon la oportunidad para desarrollar actividades artísticas que le dieron un gran empuje a la vida cultural de Cuernavaca, siempre con el respaldo de Tere.

La señora de la Vega, tomó un diplomado sobre Tanatología en la Escuela Mexicana de Tanatología en la Ciudad de México, de la cual sigue siendo miembro activo. Al haberlo terminado, fue cofundadora de la Asociación de Tanatología del Estado de Morelos. 

Al preguntarle sobre el tema, nos explicó que esa especialidad se encarga de atender con apoyo emocional a personas en duelo, ya sea dentro de su propio hogar o en la casa de la maestra Tere de la Vega.

Fue miembro activo del Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Morelos, la cual fue fundada por su esposo Carlos de la Sierra Ferrer.

Terminó una Maestría en Nicaragua, que presentó la Universidad de Barcelona, España, cuyos maestros iban cada seis meses y ella viajaba a aquel país dos veces al año con una estancia de quince días en Managua, que era el tiempo en que duraban las clases. En 2001, estando Tere en Nicaragua, falleció el maestro Carlos de la Sierra Ferrer a los 58 años de edad. Tere quería dejar la maestría, pero sus hijos la animaron, recordándole que su padre no hubiese querido que no la terminara. Y así fue como se recibió de Maestra en Metodología Educativa. 

Fue Coordinadora Estatal del Comité Por una Maternidad sin Riesgos, en la que se trata de velar por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Uno de ellos es tener la facultad a un parto humanizado como algo que las mujeres merecen, que es uno de los momentos más importantes de su vida: el dar a luz. Dar un trato digno a las mujeres a decidir por sí mismas y entre otras defensas a la mujer, cuidar que sean adecuadamente atendidas. Dueña de una gran personalidad y una hermosa sonrisa, la Maestra M. Teresita de la Vega Navarro, a quien todos conocen como la maestra Tere, nos recibe con gran sencillez en el jardín de su casa y al comenzar la charla ya tiene panecillos y refrigerantes sobre la mesita de estar. Nos cuenta emocionada de su relación con su esposo don Carlos de la Sierra, de sus actividades como enfermera, experta Tanatóloga y entre otras cosas, su especial actividad como ama de casa y enamorada madre de sus tres hijos y en especial de su nieto a quien adora.

Tere es una de las mujeres dedicada al estudio, a la docencia y a la enseñanza de sus conocimientos en el plano de la enfermería, la cultura y su lucha por los derechos sexuales de la mujer, Tere es un ejemplo de trabajo y dedicación en beneficio de la sociedad cuernavacense.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
[email protected]