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Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM, asesor de la Policía de Tránsito Estatal, Receptor de Rentas en el H. Ayuntamiento y entre otras cosas un enamorado de su ciudad es el licenciado Rafael Cepeda Aguilar. Se recuerda de aquella hermosa y apacible Cuernavaca, la que por ahora ha perdido su encanto por culpa de la politiquería actual. Aficionado al futbol. Pertenecía a la Liga Infantil y llegó a competir en el Deportivo Morelos.
Nació en Cuernavaca el 25 de junio de 1960. Sus estudios los cursó en su ciudad natal en instituciones públicas, fue dirigente estudiantil en la preparatoria, presidente de la Sociedad de Alumnos en la UAEM y líder de las Juventudes Priistas; activista social y además de ser servidor público, es un buen comerciante. Su papá es el Licenciado en Derecho, don José Cepeda Ayala y su mamá la señora Olga María Aguilar Castilla; una magnífica ama de casa.
En 1978 entró a trabajar como asesor al Departamento de Policía y Tránsito con el Director  de la corporación, Enrique Corona Morales. Después fue llamado a ser Secretario de la Comisión Agraria Mixta, la que sólo duró un año en funciones, por lo que obtuvo el puesto de Administrador y Receptor de Rentas por parte del gobierno del estado, que comprendía los municipios de Tlayacapan, Puente de Ixtla, Tetecala y Temixco. Ahí trabajó todo el sexenio de don Lauro.
Siendo líder juvenil del PRI municipal le avisó a Cesar Cruz, el líder estatal, que tenía que ir a comprar ganado a Tetecala. Aquel ni le prestó atención y al ver que no llegaba a trabajar, el gobernador Lauro Ortega pensó que lo habían secuestrado o que estaba muerto. Al día siguiente Rafael vio a ocho columnas en los periódicos que los rescatistas iban a sacar su cuerpo del fondo de la barranca. Cuando Lauro Ortega lo vio, estuvo a punto de correrlo por haberle dado ese susto.  
De 1988 a 1991, fue Secretario Técnico de la Secretaría particular durante el gobierno de don Antonio Rivapalacio López. Se fue a trabajar al H. Ayuntamiento con el licenciado Luis Flores Ruíz, de quien conserva muy gratos recuerdos. Don Luis Flores lo mandó llamar a su despacho después de la comida. Rafael se había tomado unos tragos y no encontraba con que quitarse el tufo del alcohol. Masticó chicle y el olor seguía ahí. Al entrar al despacho, Luis Flores le dijo “Hay canijo tú has de haber bebido whisky, porque a mí me emborracharon con pura tequila, mencionó el munícipe tratando de guardar la compostura. Ahí fue Secretario de Gobernación Municipal; esta institución se encargaba de toda actividad política dentro de Cuernavaca.
De 1994 a 1997 fue asesor del presidente municipal don Alfonso Sandoval Camuñas. Ese tiempo fue de un gran valor para el licenciado Cepeda, quien se ufana de haber cooperado con el presidente en la asesoría de los problemas más complejos del municipio.
Siempre le ha sido fiel a su partido político, el PRI y al llegar Acción Nacional al poder, se retiró durante esos doce años de la política gubernamental, a pesar de haber sido invitado por las autoridades del PAN a trabajar dentro de esa institución.
Del 2000 al 2009 se integró al despacho de su padre. Siguió funcionando como abogado postulante, alternando el trabajo con su actividad comercial, la que sigue siendo la engorda de ganado flaco el cual después de la engorda, se le vende a los distribuidores y estos lo entregan a las carnicerías. Posteriormente, Rafael fue nombrado Asesor Jurídico de la Asociación de Comerciantes en el ramo de la carne, A.C., puesto que aún conserva.
El negocio de la engorda de ganado es familiar. Tienen un rancho en Santa María Ahuacatitlán, pero su padre ya está un poco cansado por lo que están a punto de venderlo y seguir trabajando en su despacho de abogados.
Rafael continuó con su actividad dentro de la abogacía, sin dejar el comercio, al abrir un pequeño hotel en el centro de la ciudad de Cancún, el que administra uno de sus hijos desde hace seis años. Él siguió de abogado y en el año 2009 regresó a la política durante la presidencia municipal de Manuel Martínez Garrigos; primero como Delegado Político y después de Coordinador General de la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio de Cuernavaca. Del 2012 al 2015 fue presidente municipal suplente del licenciado Jorge Morales Barud.
Su esposa es Elvia Dirzo García, quien es Licenciada en Comunicación Humana egresada de la UAEM. Tienen dos hijos: Juan José de 23 años y el joven Rafael. El primero, es el que está encargado del hotel en Cancún y el segundo está terminando la preparatoria.
“Me siento muy competitivo y sé que lo que propongo lo llego a logar. Si me caigo en el camino, me vuelvo a levantar hasta conseguir mi objetivo”, dice con mucha determinación. Ahora su interés es jugar tenis, el que practica continuamente y se ufana de tener muy buen saque y una izquierda bastante efectiva, exclama sin falsa modestia.
Lo enviaron al PRI nacional, donde fue Secretario de Gestión Social por el Comité Estatal y Presidente del Comité municipal de Partido Revolucionario Institucional. Al poco tiempo, fue Delegado Especial del Comité Ejecutivo Nacional en la Delegación Tlalpan del Distrito Federal.
Está decidido a cambiar el sistema político lleno de corrupción e impunidad que existe en el País, pero en particular en las políticas municipales de esta ciudad, donde la confianza del ciudadano hacia sus gobernantes se ha perdido. Por tanto, están organizando un partido político que se va a denominar: Movimiento Amplio Social (MAS), dentro  del cual, tiene la seguridad, de llegar a la presidencia municipal de Cuernavaca a cambiar las cosas para bien. “Ya fui presidente suplente y ahora lucharé para ser titular”. Hombre decidido y vertical, su deseo es el mejoramiento del Estado de Morelos y el de su querida Cuernavaca.

Por: Rafael Benabib / [email protected]