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Llegó a Cuernavaca a los dos años de edad y cursó sus primeros estudios en el Colegio Cristóbal Colón, después en la secundaria federal #7 del Distrito Federal y la preparatoria de vuelta a Cuernavaca en el Colegio Militarizado Cristóbal Colón, donde obtuvo el rango de Capitán Segundo, siendo su compañero y superior el Capitán Primero Jorge López Flores. 

En aquel entonces, para los estudiantes del internado, el Colegio Cristóbal Colón se encontraba dentro de la Posada Tlaltenango, mientras que para los de entrada por salida, estaban en las instalaciones de la calle Salazar. Jaime nació en La Ciudad de México en 1955.

La señora Esperanza Tapia Pérez, su abuelita y él se vinieron a vivir a Cuernavaca a una casa en la calle Llamarada en Tlaltenango. Estudió en esta ciudad y se fue a México a la Facultad de Derecho de la UNAM. Trabajó en la Secretaría de Patrimonio Nacional como encargado de los estacionamientos de la dependencia. Ahí conoció a Matiana Leonor Herrera Daza, quien se encargaba de la pagaduría y fueron novios durante dos años. Se casaron en Santa Rita Tlahuacapan, Puebla y procrearon tres hijos: Ana Daniela, Yuria Yunuen y Pablo Jaime. 

De regreso a Cuernavaca falleció doña Esperanza, quien además de ser su abuelita siempre fue su protectora. Junto a su esposa se puso a trabajar en la Delegación de Comercio. Ahí Matiana fungía como encargada de la caja y Jaime era Jefe de Inspectores de los mercados sobre ruedas (Tianguis). Siguió estudiando la carrera y por el trabajo no la pudo terminar; el licenciado Joaquín Magdaleno, quien era el Director de la Facultad de Derecho, le ayudó a entrar a la UAEM y en 1984 se tituló de Licenciado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la misma institución, cuando finalmente pudo terminar la carrera de abogado. 

El ahora licenciado Ricardo Jaime Serna Pérez, vivía con su familia en la avenida Universidad 898, llamada El Quiosco, donde hoy en día se hacen reuniones de la Facultad de Derecho, de los directivos y jugadores de equipos de futbol americano, más fiestas y reuniones con los alumnos de la UAEM. Recuerda cuando todo ese camino era totalmente virgen.

Siendo estudiante, fundó el primer equipo de futbol americano llamado “Mandriles” el que funcionó durante dos años. El equipo fue campeón en la Ciudad de México en la categoría “Torneo Intermedia”. Entre sus compañeros de juego estaban Arturo Aldave, Mario Cabrera, Jorge Macdonal, Hugo García Salas, entre otros. A Jaime Serna le decían El Carnalito.

Jaime era muy buen jugador de futbol, por lo que obtuvo el nombramiento de entrenador del equipo de futbol americano. Formó el equipo “Las Pirañas” de la preparatoria No. Uno de la UAEM, el cual fue campeón estatal y nacional de la fuerza juvenil.

El rector de la universidad, ingeniero Fausto Gutiérrez Aragón y el Director del Deporte en Morelos lo nombraron coordinador de deportes, encargado de promover y organizar a los mejores representantes de cada una de estas actividades dentro de la universidad.

Al terminar la gestión del rector Fausto Gutiérrez, el Presidente Municipal de Cuernavaca, Juan Salgado Brito lo nombró Juez Calificador del H. Ayuntamiento y poco después, a invitación del licenciado Mario Guerrero, a la postre, Director de Averiguaciones Previas de la Procuraduría del Estado de Morelos, fue nombrado Agente del Ministerio Público y poco después fue invitado a ser Jefe de Recreación y Actividades Deportivas del Centro de Readaptación Social (CERESO), por su director el licenciado Javier Dorantes Roa.

Al término de la administración se fue con la licenciada Sara Olivia Parra Tellez, quien era la Directora de la Defensoría Pública, a fungir como Defensor de Oficio.

En Cuentepec, Temixco, trabajaba sin cobrar nada como asesor penal en asuntos comunales y agrarios. Ahí tuvo la necesidad de conseguir un traductor de Nahuatl al defender a un campesino. Consiguió a la joven Herminda Jiménez y sólo así pudo ganar el juicio.  

Al preguntarle su opinión sobre los nuevos Juicios Orales, nos explica que han venido a revolucionar el sistema jurídico mexicano, pero que les hace falta la infraestructura, la preparación de los jueces, acostumbrados a estudiar cada caso con profundidad.

Nos habla del respeto y admiración que le tenía al licenciado Hertino Áviles Arenas, quien fue su profesor en la asignatura de Contratos en la Escuela de Derecho de la UAEM y también fuera Magistrado del Tribunal de Justicia. “Un gran maestro y todo un caballero”.

En una ocasión llevó a su hijo Pablo Jaime al Estadio Universitario a un partido de futbol, a ver jugar a los Pumas de la UNAM. De pronto vio como Hugo Sánchez tiró un balón hacia el público que cayó en las manos de su hijo. El campeón del futbol se acercó y le dijo al pequeño que se quedara con él. Al terminar el partido mi hijo y yo buscamos a Hugo, quien le dedicó el balón a su hijo Pablo Jaime, el que a los 37 años de edad aún lo tiene como un querido trofeo. 

Fue nombrado por el señor Oscar Godínez, Director del Deporte dela Universidad  como entrenador del deporte Balón en Mano del que Jaime fuera su fundador en Morelos. Tiene el orgullo de que fueron campeones universitarios, recibiendo el Premio Estatal del Deporte.

Durante 25 años fue locutor de deportes en la estación Mix 99.1 en Radio Universidad en el Sistema Morelense de Radio y Televisión e invitado por la Federación del Deporte a asistir, representando a México, a los juegos Panamericanos en Guadalajara en 2011, a los juegos Olímpicos de Londres en 2012 y a los juegos centroamericanos de 2014.

Actualmente es abogado litigante en el despacho corporativo “Hernández Salgado” con la Jueza en retiro, Aida Hernández Salgado, en la calle Humboldt No. 32 y tiene el nombramiento de Coordinador  General del Consejo Estatal de Abogados.

El licenciado Ricardo Jaime Serna Pérez ha tenido una vida ordenada. La relación con su esposa e hijos es envidiable y nos ha mostrado que a través del estudio, el trabajo y el deporte se logra alcanzar una vida plena y una actitud equilibrada hacia sus semejantes.