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Licenciada en Derecho, egresada con honores y mención honorífica en excelencia en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y una Maestría en Derecho Procesal Penal en el Centro de Estudios de Posgrado, con promedio de 9.2 y 9.9 respectivamente. Nació en la Ciudad de México el 14 de junio de 1968, donde también estudió la secundaria y en 1984 su preparatoria en el Instituto Tecnológico de Monterrey.
Su papá fue don Norberto Aguirre Apodaca, quien era dueño de maquinaria pesada, entre ella de una plancha que transporta dicha maquinaria, un trascabo y otras máquinas y su mamá era Patricia Galván Fernández, ama de casa y profesora de inglés. Don Norberto estuvo enfermo. El médico le recomendó vivir en Cuernavaca, a donde se cambió toda la familia.
A Paty le atrajo la equitación, el volibol y la natación, los que practicaba con su hermano Norberto. Le gusta leer novelas policiacas y románticas, además de libros de jurisprudencia. Ha tomado seis diferentes diplomados y más de cuatro cursos sobre: El Desempeño del Ministerio Público, Derecho Laboral, Política Internacional, Manejo de Personal, Formación Judicial para Juzgador, Cursos sobre Juicios Orales y cursos sobre el nuevo Proceso Penal Acusatorio y Oral.
En 1993 inició su carrera en el H. Ayuntamiento como jefa del Departamento de Licencias y Reglamentos y en 1995 la nombraron Ministerio Público en la Procuraduría General de Justicia, donde trabajó 3 años. En 1998 fue enviada a la Junta de Conciliación y Arbitraje y después en la Secretaría de Relaciones Exteriores Delegación Morelos.
En 2001 la nombra el Magistrado Ramón García Jácome, como Secretaria de Estudio y Cuenta, la que se encargaba de elaborar los Proyectos de Sentencia del Tribunal de Alzada en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Morelos.
Simultáneamente, comenzó su capacitación para poder concursar por oposición a efecto de ser Juez, obteniendo dic ha plaza a partir del 30 de octubre del 2008 en los llamados Juicios Orales, donde está trabajando en la actualidad como Jueza de Primera Instancia de Control, Tribunal Oral y Ejecución de Sanciones del Primer Distrito Judicial en el Estado.
Cuando le preguntamos que nos explicara cómo funcionan los nuevos Juicios Orales y cuál ha sido la reacción de los jueces, los abogados y de los indiciados, nos contestó tajantemente que de ese tema no quisiera tocarlo puesto que no era ético hablar de su trabajo.
Conoció a Jorge Alberto en ITESM y entrando a la universidad se hicieron novios y se casaron en Temixco, Morelos el 2 de marzo de 1989 en una ceremonia sencilla, donde estuvieron las familias y algunos amigos íntimos. Su hijo Alan “nació por obra y gracia del espíritu santo a los 4 meses de embarazo”, dice con una carcajada. Contrajo nupcias con el abogado Jorge Alberto Vázquez González. Concibió 3 hijos: Alan, Iandidiere y Sebastián de 26, 21 y 16 años y tienen una nietecita de 9 llamada Gaia.
Al llevar a su hijo a la secundaria, su colega Elvia la invitó a caminar junto con su esposo Jorge al Parque Chapultepec y al hacer el recorrido, observaron que los patos que estaban libres y no tenían alimento, desde hace dos años que les llevan diariamente su maíz quebrado.
Al estar en el parque Chapultepec, se encontraron con un perro Xoloitzcuincle llamado Tizoc y al ver que éste se le subía a la falda de una señora por querer seguir jugando, Tizoc estuvo a punto de tirar a un pequeño, Paty le gritó que no brincara contra la gente. La señora se disgustó y le llamó la atención porque no debía de gritarle al pobre perro. “Él está jugando y puede hacer caer a su niño”, dijo, mientras la señora se deshacía en disculpas.
Jorge, Paty y sus hijos van al parque todos los días, excepto los lunes en que descansan de esa labor altruista de protección a los animales.
Unos patos se peleaban entre sí y patricia se aventó al lago a salvar a la pata que se estaba asfixiando al pelear por el alimento. Mucha gente que va a hacer sus ejercicios o a pasear con sus familias, piensan que Patricia y su familia trabajan en la administración del parque, pues la ven junto a sus hijos, como les dan cariño y alimento especial a cada uno de los animales.
Consideran como parte de su familia a los trabajadores del parque, quienes hacen lo posible para tener cada día más limpio el lugar. Los lunes los sustituyen su amiga Inés y su esposo Salvador, quienes con gusto los ayudan a llevar a cabo esa labor altruista.
Además de invertir su tiempo libre, la familia de Paty se encarga de conseguir la Casta Brava que es una mezcla de granos para las aves; a los halcones, carne de pollo; a los loros y a los coatíes pedazos de fruta y la que más les gusta es el mango. A tizoc le llevan alimento húmedo, vitaminas para su piel y a las tortugas su alimento especial, al igual que al lagarto en peligro de extinción. Y todo este gasto sale de su propio peculio, ya que no tienen ni desean a ningún patrocinador ni ayuda de tipo oficial. Los que siempre están presentes son Paty y sus hijos: Ian y Sebastián y su esposo Jorge, quien los acompaña todos los fines de semana.
Mucha gente que va al parque, se une a ellos en su labor altruista y aplauden ese gesto hacia los animales, hacia el parque Chapultepec y hacia la población que tanto necesita de espacios de recreación; un lugar donde ejercitarse y el único sitio en toda Cuernavaca, en el que el pueblo puede admirar la belleza de la naturaleza.
Valiosa mujer de amplios conocimientos y gran corazón, quien está entregada a su familia, a su trabajo y al cuidado de los animales del parque Chapultepec, es digna de aplauso y reconocimiento de todos los morelenses.