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Nacido en Cuernavaca, es Técnico Laboratorista Bioquímico, trabajó en la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y dirigió a jóvenes scouts durante diez años, entre otras cosas más. José Sabas Toledo Toledo nació en Cuernavaca el 5 de diciembre de 1944 en la Vecindad Salazar donde ahora se encuentra el Centro de Aprendizaje Infantil, “La Vecindad”. A la entrada de la vecindad existía una antigua botica-droguería que preparaba medicinas a base de yerbas y sustancias químicas machacadas con un “mortero”.

Nos cuenta que su sobrinita Martha, tan sólo de un año menor que él, no podía pronunciar se nombre y en lugar de Sabas le decía Chavás. Desde entonces todo el mundo lo conoce como Chava Toledo. A los seis años de edad fue enviado por su mamá a vivir a Acapulco a la casa de su tía Victoria con quien estuvo durante cuatro años. Le encantaba ayudarles a los pescadores a efectuar sus faenas, a tender las redes y a veces a salir con ellos. Cuando no había trabajo se sentaba en el malecón y se ponía a pescar. 

Se recuerda de que en Cuernavaca existía un Venero en la calle de Taxco esquina gobernadores llamada El Pilancón y llegaba hasta la colonia El Vergel, donde de niños se bañaban y las señoras del rumbo iban a lavar su ropa. 

Su papá se llamaba, Ignacio Toledo Barrera y su mamá era Teodomira Toledo García, ambos de Mazatepec, Morelos. Su esposa es María Isabel Castillo Rodríguez a quien conoció en 1967 y después de ocho años de noviazgo, contrajeron nupcias en la iglesia Gualupita a un costado del Jardín Melchor Ocampo, procreando dos hijos: Luis René, quien es Ingeniero en Sistemas Computacionales con una maestría en Comercio Electrónico y Mariza que terminó una licenciatura en el Instituto Tecnológico de Monterrey. Ahí estuvo dando clases y ahora se dedica a sus dos hijitas. Su esposa, Isabel es Licenciada Química Industrial, jubilada por la UAEM.

Dejó la escuela y lo trajeron a Cuernavaca la Escuela Cuauhtémoc en la colonia San Francisco por la Estrella Roja y la preparatoria la cursó en el anexo de la universidad en la calle Morelos y de ahí se inscribió en la Escuela Técnica Laboratorista Bioquímica, yéndose a trabajar al Laboratorio Químico “Mexama” en CIVAC. Su jefe, el señor Manuel Guzmán Ferreiro lo alentó a que mientras trabajaba, continuara estudiando su carrera. Su labor en Mexama era hacer pruebas técnicas del control de calidad y el seguimiento del proceso de los productos químicos.

Consiguió trabajo en la Cerámica de Cuernavaca de don Jorge Borbolla, como gerente de producción hasta 1976 en que se cambió a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, S.A. en liquidación, misma que fue nacionalizada por el Presidente Adolfo López Mateos y extinguida en 2009 por Felipe Calderón, dejando en la calle a miles de trabajadores.

La Compañía de Luz y Fuerza del Centro daba servicio a los estados de: Morelos, Puebla e Hidalgo, además de cubrir las necesidades de toda la Ciudad de México. Chava se jubiló en 2001, habiendo trabajado 25 años continuos para la compañía en el Distrito Federal donde entraba a las ocho de la mañana y salía a las 5 de la tarde. Diariamente viajaba ida y vuelta en autobús.

En 2003 le hicieron una operación a corazón abierto para colocar una prótesis en la arteria aorta. Desde entonces nunca ha tenido molestias respecto a esa operación. Diez años después se le presentó un Evento Vascular Cerebral (EVC), dejando como secuela la paralización de miembros del hemisferio izquierdo del que se ha venido reponiendo lentamente. “Hay que aprender a vivir con lo que se tiene y aceptar que el problema ya es parte de ti y tienes que cargar con él por el resto de tu vida”, nos explica con desenfado. 

Chava e Isabel coordinaban a unos scouts, llamado el Grupo 2, durante diez años, desde 1986 hasta 1996. Eran conjuntos de 20 a treinta scouts y los llevaban a visitar los lugares más interesantes de Morelos: iban a acampar a las Pirámides de Xochicalco, uno de los conjuntos piramidales más antiguos del centro de México. Explica que se cree que los Toltecas llegaron primero a Xochicalco porque trajeron consigo El Juego de Pelota y El Observatorio, que son anteriores o contemporáneas a las Pirámides de Teotihuacán.  Los muchachos, junto con sus líderes y sus papás, aprendían y se divertían mucho. Entre ese grupo estaban los jóvenes líderes scouts: Adriana y su hermano Luis Ramón Herrera Díaz, Juan Carlos Olivares, Rocío Cortés y personas mayores que eran los dirigentes de los jóvenes Scouts.

También llevaban al Grupo 2 al Teopanzolco con sus conjuntos piramidales (algunos de los montículos aún no han sido desenterrados). “Pero el conjunto es de lo más interesante, además del atractivo cuando hay ceremonias religiosas”, nos cuenta remembrando esos momentos. 

Se llevaban a los treinta scouts a cortar su propia leña, con la que entre todos, prendían sus fogatas. Se iban a Amitzingo, a Zacualpan, donde hacen tan exquisitos aguardientes y a Huazulco, de donde vienen la mayoría de los dulces de amaranto en todas sus formas y las que se distribuyen por varias ciudades de México y por el Estado de Morelos.

Han sido unos enamorados de los rincones del Estado, como el balneario Iztlamatitlán en Yautepec, donde se bañaban en sus ricas aguas, también acampaban en “El Bosque” en Cocoyoc, (un poco más delante de las instalaciones del IMSS), en “La Poza Azul”, la que tenía una gran roca desde donde acostumbraban a echarse clavados en la helada agua cristalina - la que de ahí sale su nombre -. Y así viajaban al “Valle de Qila” antes de llegar a Zempoala, donde hay mucha vegetación, un gran espacio para poder acampar con sus hijos o con los jóvenes Scouts y también existían unos frescos arroyos, “los que por desgracia ya entubaron, mandando toda esa agua al Estado de México, la que tanto se necesita en Morelos”, reclama.

El Técnico Laboratorista Bioquímico don José Sabas Toledo Toledo, adora a sus dos nietas, quienes llegan continuamente a la casa junto a su hija Mariza. Vive con su esposa María Isabel en su casa de la colonia Cantarranas por la avenida Díaz Ordaz. Es un hombre respetable, gente de trabajo y muy querido por los cuernavacenses.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
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