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Ingeniero Químico Industrial, tiene una maestría en Administración de Empresas de la UAEM. Trabajó siete años en Pemex, fue Director General de Industrias Negromante; en 1977 el ingeniero Orlando Fuentes Castañeda,  llegó a Cuernavaca a la empresa ESQUIM. Copropietario de la misma, llamada después, Química Ecosistemas (QUIMEC), tiene un negocio de Productos Químicos Innovadores y tomó otra Maestría en Ingeniería y Ciencias a los 58 años de edad. 

Nació en Cabeza de Toro, Tonalá, Chiapas donde había una pequeña escuela que llegaba hasta el 4º. De primaria. En su casa decía que iba a la escuela pero se iba a nadar toda la mañana y cuando el papá lo descubrió, le preguntó: ¿Tú eres estudiante o escuelero? Orlando le dijo que era eso y el papá respondió: El estudiante estudia y el ecuelero sólo va a perder el tiempo en la escuela. Orlando aprendió a puros cinturonazos. Desde entonces no ha dejado de estudiar, recordando esa cariñosa paliza. Cuenta que tenía nueve años cargaba las cajas de jitomate y cuando su padre no lo veía se comía uno o dos de ellos. Aún se recuerda de su sabroso aroma.

Se fue a Tonalá a continuar con sus estudios y después al Distrito Federal en la vocacional del Politécnico. Terminó su carrera en la Escuela Superior de Ingeniería Química e industrias extractivas, graduándose como Ingeniero Químico Industrial. Orlando llegó a México con huaraches chiapanecos y la gente pensaba que era un jipi y le pedían que trajera de esos huaraches para los compañeros. Cuando su pariente, Francisco López Arriola y él, llegaron a México, fueron a comprar utensilios de cocina para la pequeña vivienda y al tratar de que les salieran baratos, adquirieron unos sartenes de plástico, siendo el hazmerreír de todos.

Estuvo trabajando en Pemex durante siete años, para poder costearse sus estudios. Comenzó como obrero, después fue analista de laboratorio y llegó al puesto de instrumentista del complejo petroquímico.  Al terminar como Ingeniero Químico, ya estaba listo para un trabajo de planta. Una vez que ya tenía su planta, Orlando renunció al ver que todo era borracheras, juegos de azar y mucha corrupción. El Director General de Industrias “Negromex”, quien fue su maestro, lo invitó a trabajar a su empresa. Fue enviado a Cuernavaca con todos los gastos pagados, mientras se adaptaba a la ciudad, con opción para otros 15 días de estancia en las mismas condiciones. Fue supervisor de producción, rolando turnos de ocho horas.

Nació el catorce de octubre de 1954. Conoció a Violeta Aceituno en 1977 quien  trabajaba en una fábrica textil. Se casaron en 1980, procrearon dos hijos: Juan Carlos y Orlando. Juan Carlos es Doctor en Ingeniería Química y trabaja en el CINVESTAV (centro de investigación de Tecnología Avanzada del IPN. Su hijo Orlando es licenciado en Ciencias de la Comunicación y trabaja en Johnson & Johnson en el área farmacéutica, como coordinador en América Latina.

Salió de Supervisor de Producción en ESQUIM y en 1985 fue Superintendente de Seguridad y Mejoramiento ambiental. Al mismo tiempo inicia una maestría en Administración de Empresas en la UAEM, la que terminó en 1987 y al siguiente año, lo promovieron como Gerente de Producción de la Planta, donde estuvo hasta 1992, después en Christianson de la Ciudad de México, donde le ofrecieron el puesto de Gerente General de la planta. Esa empresa se cerró en 1994 y los de la compañía les propusieron a cuatro de los ingenieros, quienes conocían el funcionamiento de la empresa, que la compraran entre ellos. Fueron con su amigo, el señor Gabriel Haddad, empresario y secretario de economía del Estado, quien no sólo los apoyó, sino que ingresó a la sociedad, junto al ingeniero Rubén de los Santos el ingeniero Eduardo Alva, el ingeniero Agustín de Leonardo y él mismo, por lo que la planta siguió produciendo y se llamó: “Química Ecosistemas (QUIMS) hasta el 2006, cuando los chinos, amparados en el Tratado de Libre Comercio, no pagaban aranceles y su precio era 60% más barato que el costo mexicano. Se declararon en quiebra y perdieron el caso y la fábrica. Le ofrecieron las instalaciones de la fábrica a la empresa CIGNA, una empresa mexicana que le hace productos a una canadiense, con el compromiso de que pagaran las deudas en el extranjero, contraídas por la compañía. Orlando fue parte del Consejo de Administración de CIVAC y uno de los creadores del grupo PAM, (Plan de Ayuda Mutua de la zona Industrial).

En 2008 dejó de enseñarles el funcionamiento de CIGNA a los nuevos dueños y se encontró que ya no tenia en que usar su tiempo, por lo decidió abrir un negocio de Productos Químicos Innovadores, junto con su esposa Violeta y trabajar sólo para unos pocos clientes, por lo que él se metió a estudiar una segunda maestría de Ingeniería en Ciencias, la que terminó a los 58 años, graduándose con mención honorífica e ingresando a estudiar un Doctorado en Ingeniería y Ciencias, del cual está a punto de graduarse a los 62 años de edad.

Tiene una solicitud de Registro de Patente, llamada Sistema y Métodos para acelerar el crecimiento de plantas en cultivos hidropónicos, la cual, por medio de la Universidad está en proceso de serle entregado su ISBN y su Certificado del Registro Público de Derechos de Autor el cual ya fue presentado y aceptado por la SEP, a través de la oficina de registro, INDAUTOR.

Publicó un artículo en la revista, Jornal of Agricultur Quimestry and Envairmet . En 2015 la Universidad Autónoma del Estado de Morelos le otorgó el premio “Cuezcomate”, relacionado con la patente de cultivos hidropónicos. En la actualidad imparte clases en la Facultad de Ciencias Químicas como maestro de tiempo completo en el 9º. Semestre de Ingeniería Química de la UAEM. Sigue atendiendo su negocio, es un activo miembro del Comité de Seguridad de su colonia y continua trabajando en su casa junto con su linda esposa, Violeta Aceituno. Entregado a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y al estudio, Orlando Fuentes Castañeda no sólo es un gran profesionista, sino que continua estudiando y sigue siendo el orgullo de su entidad, al continuar prestando servicios a la comunidad cuernavacense.