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Reconocida en todo el País, maestra creadora de centros de belleza, de pasarela y modelaje, fabulosa estilista para la buena presentación en hombres y mujeres, reconocida creadora de los más esquicitos vestidos de alta costura, con reconocimientos en Europa, Estados Unidos, Latino América y en todo México, su vida ha sido un continuo aprendizaje, con el cual ha abierto una de las más prestigiadas escuelas de corte y confección, cuya especialidad son los vestidos para novia, quince años, además de vestidos para fiesta de alta costura.
Su escuela Técnica Profesional de Belleza Gloria, está afiliada al conocido sistema de enseñanza Pivot Point, reconocido por la Secretaría de Educación Pública. La Escuela Técnica de la señorita Arizmendi tiene un enorme prestigio entre las mejores escuelas de la República; es la primera y más importante creadora de Centros, Institutos y salones de belleza del sur del País y de muchas partes del extranjero, donde recibe a estudiantes en su escuela de belleza. Da clases de peinado en varios lugares, haciéndose acreedora de diplomas y preseas como los recibidos, entre otros reconocimientos, el de la ciudad de Ámsterdam, de Chicago, de Puerto Rico, todo el estado y por supuesto de Cuernavaca.
Además de esta escuela de belleza, la señora Gloria Arizmendi Sámano, posee desde 1970, una de las tiendas de vestidos más prestigiadas  de Cuernavaca: “La Casa de Modas Gloria”, que se encuentra en la esquina de Morelos con Abasolo.  Doña Gloria ha sido diseñadora profesional y maestra de corte y confección, pero su especialidad es la enseñanza en todo lo relacionado a peinados. Desde 1962 en que fundó la Escuela Técnica Profesional de Belleza Gloria, ésta ha sido el motor de las escuelas para estilistas y promotora de los salones de belleza en todo Morelos. Dice que dentro de la profesión del peinado, está incluido el estudio de la clientela, como su cara, para ver que peinado le va mejor, la pulcritud de sus utensilios que deben de estar esterilizados después de ser usados. Les enseña el trabajo de Pasarela y Modelaje, el arte del peinado al trabajar como estilista, sin importar que se trate de un peinado para hombre o mujer, ya que se tiene que hacer el mismo trabajo de estudio para cada cara o personalidad, el atender al público con atención y cariño y dejarlo satisfecho del trato recibido.
La señorita Arizmendi  recuerda, que siendo gobernador el doctor León Bejarano, fue solicitada a dar un servicio de alta costura a la Casa de Gobierno. “Quien quiera que le haga un vestido, que venga personalmente a la tienda, porque yo no hago trabajos a domicilio”, dijo la señorita Gloria. Al día siguiente se presentaron dos señores ayudando a subir a una dama en silla de ruedas para que la peinaran. “Tocaya, dijo la señora Gloria Almada de Bejarano, le traigo a mi mamá para que le tome medidas para su vestido”. La señorita Arizmendi no sabía en donde meterse de vergüenza, al enterarse que se trataba de la mamá de la esposa del gobernador, quien, además de ser una dama tan distinguida, era su amiga.
Vio la primera luz en la Hacienda de Cocoyotla en Coatlán del Río, Morelos, el 17 de enero de 1931, donde estudió la primaria. Cursó la secundaria en Cuernavaca, en la Escuela vespertina Rebsamen, ya que al quedar huérfana de padre a los trece años, se tuvo que hacer cargo de sus dos hermanas y de su mamá, trabajando en el restaurante Casa Cárdenas, frente al Palacio de Cortés, donde aprendió todo lo relacionado con la administración del ramo restaurantero. Ahí trabajó durante 24 años. Entonces la llamaron para que se hiciera cargo del Club Morelense en los altos del cine Ocampo, donde laboró sólo seis meses.
Fue requerida por los mejores hoteles y restaurantes de Cuernavaca, al llegar a tener tanto reconocimiento en el negocio del negocio restaurantero y administración de los mismos.
En 1957 entró al Seguro Social a dar clases de corte y confección las que aprendió durante las noches. Don Manuel Suarez le dio trabajo de cajera en el Casino de la Selva. El mismo señor Suarez la ayudó económicamente para que en 1962 abriera su salón y escuela de belleza en la calle Morrow, el que sigue funcionando. Ahí mismo puso su escuela de corte y confección la cual continuó funcionando hasta 1998, cuando doña Gloria se dedicó de lleno a la enseñanza, supervisando personalmente a las estudiantes de la escuela de belleza.
El negocio de vestidos de noche para las grandes ocasiones dentro de la sociedad de Cuernavaca, le dio el reconocimiento de sewr la tienda de ropa más prestigiada de Morelos.
La facilidad con que dibujaba el vestido que le beneficiaba a la clienta y el corte del mayor gusto refinado, dejaba más que complacidas a quienes ponían toda confianza y seguridad que el trabajo de doña Gloria iba a darles el resultado requerido.  
La tienda de ropa de noche y vestidos de novia y equipos de quince años, estuvo a punto de cerrarla por el exceso de trabajo en su escuela. La señorita Gloria, estaba muy orgullosa de las jóvenes que acaban la carrera de belleza y que continúan con el afán de superación que ella les quiso inculcar, así como las que al haber terminado, les ha servido para continuar proyectándose en otras actividades, como el ser estilistas y hasta arquitectas, al haber aprendido la belleza y el equilibrio de las formas que se les ha enseñado dentro de la escuela.
Gloria fue creando toda una generación de modistas de primer nivel, de las que quedó complacida. La maestra Gloria Arizmendi, dice que al quedar huérfana siempre se dijo: ¡Yo sí puedo!  Y en efecto, a base de trabajo y creatividad, logró lo que se propuso, aunque le costó el esfuerzo que ella pasó a través de su propia historia. Dice que no tuvo ni niñez, ni juventud, ni vejez, pues con sus  82 años de edad, siguió dirigiendo su Escuela Técnica Profesional de Belleza Gloria. La maestra Arizmendi Sámano, además de comportarse con gran profesionalismo, ser una gentil dama, se hubo ganado el reconocimiento y el respeto de la población de Cuernavaca.

Por: Rafael Benabib /  [email protected]