Camionero durante cuarenta años, molinero con su padre, dueño de una importante tienda de autoconsumo, presidente municipal de su ciudad natal, magnífico padre de familia y amigo sincero es don Cecilio Huicochea Suarez, quien nació el 22 de noviembre de 1933 en la ciudad de Temixco, Morelos.
Cursó sus estudios en la escuela Evolución y concluyó la carrera de contabilidad en el Colegio Cristóbal Colón. Su padre fue don Bartolo Huicochea Rebolledo quien tenía el Molino de Arroz, Comercio e Industria, S. de R. L. de su propiedad y su mamá atendía la familia, ayudaba en el comercio de la arrocera, además de trabajar en la tienda de abarrotes de toda la familia.
Don Bartolo su padre, tenía uno de los cuarenta molinos de arroz que en ese entonces existían en Morelos. Entre todos ellos se refaccionaban mutuamente para la siembra y cosecha del arroz, cuyo préstamo pagaban de regreso con parte de la producción de su misma cosecha.
Cecilio les ayudaba en el molino y en la tienda de abarrotes desde el mes de junio, hasta finales de enero y el resto del año manejaba algún camión de carga, foráneo, urbano o de materiales para la construcción. Trabajaba en las líneas de camiones urbanos, en la ruta 20 y en la ruta 16 de Cuernavaca y en camiones de carga por todo el País de camionero, luego fue taxista y durante mucho tiempo chofer de todo tipo de automotores, pues fue camionero durante cuarenta años de su vida. Sus amigos le decían “Huico” por lo de su apellido y desde entonces todos los  conocían por la mitad de su apellido.
Tiene un sentido de humor picaresco y nos habla de que casi a diario se agarrara a moquetes contra un chofer de otra ruta, un taxista o algún agente de tránsito.
 Nos cuenta que él manejaba por toda la República y que en sus viajes se quedaba a comer en los mejores lugares y que escogía donde iban otros compañeros porque eran muy buenos restaurantes que siempre estaban llenos y la comida estaba buena y limpia. En 1964 se casó en la Iglesia de Palmira. Tuvo a sus tres hijos: Jassem, Alim y José Manuel.
Nos cuenta acerca de un terreno grandísimo que el gobierno federal usó de estancia de 1940 a 1945 para los japoneses que vivían en Morelos en tiempo de la guerra. Pero era un lugar muy especial, pues todos los habitantes de esa área, tenían la libertad de salir de visita a cualquier parte, con la obligación de llegar a esa estancia durante la noche. Los negocios y las propiedades de los japoneses estuvieron cerrados todo ese tiempo y al terminar la guerra, les fueron devueltos a sus propietarios.
Cecilio recuerda que don Bartolo su papá era muy amigo de don Manuel Abe y que Cecilio lo fue de sus hijos: Roberto, Alejandro Alfonso y Eduardo y sus dos hermanitas. “Le tengo un cariño muy especial a la congregación japonesa, la que gracias a su esfuerzo ha logrado sobresalir en la industria, en las profesiones y en la vida social de México”.
A finales del año setenta del siglo pasado, a don Cicilio le comenzó a atraer la política como simple espectador. Entonces don Vicente Fuentes Díaz le ofreció la candidatura para ser presidente municipal, pero a Huico no le interesó por querer atender su propio almacén de autoservicio donde vendía Materiales de construcción, cerrajería, forrajes, ropa y farmacia con medicamentos de patente para la comunidad y otra farmacia con todo tipo de medicamentos para animales. Uno de sus ayudantes era médico veterinario. Don Sigifredo Lavín, quien tenía la Ferguson,  le daba un tractor a concesión y cada vez que vendía uno, le mandaba otro, más su buena comisión. Vendió llantas General Popo que eran las más finas de México y en fin, que ese fue uno de los primeros almacenes de autoservicio en todo el Estado.
Conoció al licenciado Javier García Paniagua, quien era Secretario General del PRI y al delegado del PRI en Morelos, licenciado Zorrilla Pérez por medio de don Vicente Fuentes Díaz, quien era Presidente del PRI Municipal, para nombrarlo Regidor y luego el doctor Lauro Ortega Martínez, le ayudó a don Cecilio Huicochea a salir electo Presidente Municipal de Temixco.
Uno de los regidores le dijo que era contra la ley que el Síndico Procurador fuese el siguiente presidente. El hombre se calló y comprendió todo al ver que el Lic. Javier García Paniagua. Cuando Huico era Síndico Procurador, fue llamado por Lauro Ortega para que hiciera un kínder, el cual le entregó a tiempo. Siendo presidente municipal de Temixco, Cecilio Huicochea terminó la Unidad Deportiva Azteca en un terreno de 15 hectáreas en Lomas del Carril. Ahí se encuentran  todo tipo de instalaciones: pistas de carreras y campos de futbol y de beisbol entre otros deportes.
Dos de los regidores llegaron con el chisme al gobernador Lauro Ortega Martínez, de que el Huicho andaba con dos de las secretarias. ¿Es usted casado?, le preguntó a un regidor…no señor, contestó, ¿Pues por qué no le quitan una y lo dejan trabajar?, par de pen…
Hubo una encuesta entre Sergio Figueroa, Alfonso Cerqueda y Cecilio Huicochea, para saber quien había side el mejor presidente municipal. El gobernador, doctor Lauro Ortega Martínez los mandó traer para felicitarlos pero el primer premio se lo entregó al presidente Huicochea de Temixco.
Durante su gestión, don Cecilio construyó el Boulevard Emiliano Zapata, el que él inauguró pero que a los siguientes 4 munícipes les sirvieron para fotografiarse y siempre lo incluyeron en su informe anual como si ellos lo hubieran construido. Maestro de escuela, molinero, magnífico presidente municipal de Temixco, don Cecilio Huicochea Suarez es todo un personaje en su ciudad natal, en el medio político nacional, en su amor por su familia y por su amado Estado de Morelos.

 

Por: Rafael Benabib / [email protected]

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