De origen campesino, el Maestro Emérito, don Hertino Avilés Arenas, fue licenciado en Derecho de la UAEM, Juez de las más importantes instancias del Poder Judicial en Morelos, compositor musical, poeta, catedrático universitario, gran padre de familia y desinteresado amigo, nació el 11 de agosto de 1936 en Juchimilpa, municipio de Taxco, Guerrero.

Estudió primaria en su pueblo y en Pilcoya, Guerrero. Llegó a Cuernavaca a terminarla en la Escuela Benito Juárez y la secundaria en la federal No. 5 “Revolución Social”, la preparatoria nocturna en el anexo de la Universidad de Morelos y la carrera de Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).

Su padre, don Isaías Avilés Díaz fue maestro rural en Juchimilpa y profesor de su hijo Hertino y su mamá, la señora Mara Arenas Vázquez ama de casa. De niño le gustaba jugar entre las mazorcas que su padre sembraba y con sus cinco hermanos se iban a nadar al río Cuamazac, en los límites de Morelos y Guerrero. “Los campesinos nos peleábamos por el derecho del uso del agua, entre la Michapa de Morelos y la de Guerrero a las que sólo las dividía un puente. Pero luego éramos amigos y hasta hacíamos las fiestas del mismo patrono”, contaba el maestro.

Mientras él y su tío se iban a sembrar el maíz, sus hermanos se iban a nadar. El tío se sentó a descansar y Hertino siguió arando pero también cansado, se fue chueco y destruyó casi todos los surcos y el tío lo empezó a corretear por haberle echado a perder la faena. “No te enojes tío, mejor vamos al río y te enseño a nadar”, aquel asintió y dejando tirado el arado se fueron al río. El tío aprendió a nadar y Hertino se salvó de una buena paliza.

Él y un grupo de otros tres estudiantes, fueron los integrantes de la primera generación de abogados de la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales, acompañado de Gastón López Gallegos, Heriberto Álvarez Tapia, Alicia Tellez Girón y el propio Hertino. Entró a trabajar como Secretario de Estudio y Cuenta en el Juzgado Civil en Cuernavaca.

Fue el cofundador del periódico 26 de Agosto, junto con Benito Barba, Gastón López Gallegos, Joel Sánchez y Joel Ibarra, el que quiso que siempre siguiera circulando, pero ahora, con la muerte del periodista don Benito Barba y del maestro Hertino Avilés nada se sabe. Además de los artículos universitarios de actualidad, el nombre del periódico es en recuerdo del aniversario de la Autonomía Universitaria, misma que fue prometida por el presidente Díaz Ordaz y en esa fecha ratificada en el Diario Oficial de la Federación por el Presidente Luis Echeverría Álvarez, después que Hertino lideró dicha autonomía que las autoridades se negaban a otorgar.

Don Hertino ingresó al Poder Judicial en Cuernavaca y fue nombrado Juez de Primera Instancia, en Jonacatepec, Cuernavaca, Jojutla, Cuautla y en Taxco de Alarcón, Guerrero. Luego como Secretario de Acuerdos del Juzgado Civil en Cuernavaca; Secretario de Estudio y Cuenta, de los Tribunales de Justicia del Estado de Morelos, del Estado de Guerrero, del Departamento del Distrito Federal y del Primer Tribunal Colegiado del Primer Circuito ( de 1968 a 1970)

Fue Subprocurador General de Justicia del Estado de Morelos, Secretario del H. Ayuntamiento de Cuernavaca, Revisor de Contratos de la Contraloría de Gobierno del Estado, Consultor Externo del Tribunal Superior de Justicia del Estado y Asesor del Congreso del Estado. Magistrado de la Sala Familiar del H. Tribunal de Justicia. Integrante de la Comisión Nacional de Tribunales de Justicia y Ponente en Congresos a nivel nacional, representando al Gobierno del Estado de Morelos.

Fue Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de 1986 a 1991, así como el primer Consejero de la Judicatura en representación de la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM. Esta representación se debió a ser el Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, al llevar 40 años de impartir clases en la Escuela de Derecho.

Contrajo nupcias con la señora Cutberta Albanera Figueroa (doña Cube, como aún le dicen), quien era secretaria del H. Ayuntamiento de Cuernavaca donde se conocieron y sus reuniones las acostumbraban a hacer en la catedral. Se casaron el 25 de abril de 1964 en la iglesia de Gualupita procreando dos hijos: Maricutbe y Hertino. Ambos hijos son abogados.

El maestro Hertíno fue catedrático de la UAEM al ser invitado por el rector Carlos Celis Salazar, a impartir las asignaturas de Derecho Administrativo, Obligaciones y Contratos, Procedimientos de Amparo, Práctica Civil e Introducción al Derecho; y también fue Director de la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM de 1974 a 1977

Consejero Universitario Representante de Alumnos, Consejero Técnico Representante de los Catedráticos, Director del Seminario de Derecho Civil, Presidente del Jurado Fundador para Concurso de Méritos; designado en sesión especial del Consejo Universitario como Consejero Permanente Honorario y Catedrático Decano de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Siendo profesor de la universidad, se encontró a un joven en la catedral quien le comentó que lo habían reprobado en la universidad. Quién fue ese maestro, preguntó, Pues fue usted profesor, contestó el estudiante y ambos se echaron a reír. Hertíno propuso darle clases los sábados en su casa y el joven pasó el examen. Este alumno, es ahora un brillante abogado.

Don Hertino era un enamorado de la música. Compuso varias canciones y grabó dos discos. El primero se llamó “Eterna Quinceañera” dedicado a Cuernavaca y el segundo, “Nidito Cultural” el que se refería a la Universidad. También escribió dos libros de poesía que se llamaron “Versos para Cuernavaca y más”, un perrito suyo que estaba muy loco, al que llamó “Febrero” y “El corrido de la escuela”, porque lo corrieron de la primaria Benito Juárez, de la secundaria federal No. 5 y de dos escuelas más.

Un verdadero prohombre entregado a sus convicciones y al servicio de la comunidad, El maestro Hertino Avilés Arenas era un admirador del General Emiliano Zapata Salazar. El maestro falleció el trece de octubre de 2015.