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Egresado de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), activista social comprometido con sus principios, el licenciado Audel Pérez Mendoza proviene de una familia con muchas carencias, azotado por la pobreza y por los fenómenos de la naturaleza, como el ciclón “Tara” que diezmó a su pueblo y empobreció a su familia, ha sabido sortear todos los obstáculos que la vida le ha presentado.  
Audel nació el 20 de agosto de 1946 en Tenexpa, municipio de Texpan de Galeana en el Estado de Guerrero. Sus padres fueron: Moisés Pérez Ayala, quien fue un conocido peluquero en su pueblo y Paula Mendoza de los Santos, estaba dedicada a los quehaceres de la casa.
Cursó la primaria en la Escuela José María Morelos y Pavón en su pueblo y la secundaria en Texpan de Galeana. Su padre le insistía a que se fuera a estudiar a la Normal de Ayotzinapa y luego a la Normal Regional de Iguala. Finalmente se inscribió en la Escuela Normal Superior, en Chilpanzingo, Guerrero donde el Director era el maestro Wences Reza, tomando 2 cursos de Nivelación Pedagógica, recibiendo su constancia de manos del profesor Reza, quien le dio una plaza en “La Montaña”, que es una pequeña ranchería al norte de Chilpancingo. Cuando llegó a presentarse con el Comisionado, éste le enseñó lo que iba a ser la escuela con unas sillas de madera y tejido de palma debajo de un techo de lámina descansando en cuatro pilotes de madera. Después de cuatro meses, Audel ya tenía un grupo de 8 alumnos, hasta que un día unos tipos comenzaron a balacear al comisionado y a su ayudante, por lo que Audel prefirió salir de ahí aunque no le pagaran lo que había trabajado.  
Al poco tiempo, llegó a vivir a Morelos con dos de sus compañeros, el actualmente profesor Pedro Castañeda y Aristeo Otero Barrientos, quien entró a la preparatoria Cristóbal Colón, recibiéndose de contable.
 Audel trabajó de obrero en los Laboratorios Sintex, en el turno de la noche, para pagarse sus estudios y ayudar a sus padres. En aquel tiempo fue despedido por haber defendido a varios de sus compañeros a quien los dueños de Sintex no los querían liquidar. La Maestra Carlota Villavicencio de la Rosa, le regaló una silla de ruedas a su papá que estaba inválido y ya vivía en Cuernavaca. Fueron seis hermanos: Hugo, Valdomiro, Enriqueta, Audel, Elsa y Bernardo. Su esposa es Reina Arana Bailón y él es padre de diez hijos.
Cuando murió su hermano Hugo,  se tuvo que regresar a su pueblo, porque sus padres estaban enfermos y sin ningún tipo de ayuda. En 1973 se regresó a Morelos inscribiéndose en la Escuela de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM, generación 1973-1978, presentando su examen profesional en Derecho Laboral, titulándose en 1984.
En la recién cambiada Escuela de Derecho y Ciencias Sociales como Facultad, tuvo de compañeros al licenciado Tomas Osorio Avilés, Ernesto Pacheco Cedillo y a Roberto Olivares Mariaca, quien después fuera el presidente municipal de Temixco.
Al salir de la facultad se incorporó al despacho del licenciado Carlos Villavicencio de la Rosa y cinco años más tarde, abrió su propio despacho en los altos del edificio de Correos en el centro de la ciudad.
El licenciado Antonio Rivapalacio lo llamó a participar en su campaña para Senador de la República y luego para ser Gobernador del Estado de Morelos, junto a los compañeros antes mencionados. Después don Antonio lo recomendó con el ingeniero Julio Mitre en el H. Ayuntamiento como Director de Gobernación, puesto que ejerció poco más de un año. Cuando salió del gobierno municipal, se dedicó como postulante en la especialidad de Derecho Civil y todo lo que éste cubre.
En noviembre de 1961, hubo un ciclón que se llamó Tara y al pasar por su pueblo, fallecieron más de tres mil personas, entre los que se encontraban varios de sus familiares. Tenexpa se encuentra a tres kilómetros del mar, junto con Rodecia, la Sarza, Inusco, pueblos vecinos que prácticamente desaparecieron. Los que lograron salir, al tratar de recuperar sus pertenencias y sus casas, se encontraros: lagartos, peces, víboras, perros y todo tipo de animales, por la cercanía del cerro, el que se unió al río y al mar.
Recuerda a don Sergio Parra y a don Roberto Calleja, quienes los ayudaron con camiones llenos de ropa y víveres, a quienes conoció al llegar a Cuernavaca, agradeciéndoles esta acción personalmente, siete años después del ciclón. También nos cuenta de la intervención de doña Eva Sámano de López Mateos, quien salvó a los tres pequeños pueblos de su desgracia, reparando las casas, los caminos, abriendo las escuelas y ofreciendo servicio médico y alimenticio.
Al principio fue miembro del Partido Revolucionario Institucional con don Antonio Rivapalacio y en 1988 se inscribió como socio activo del Partido de la Revolución Democrática. Y dice: “Yo me separé del PRD cuando a Andrés Manuel López Obrador, el presidente Vicente Fox intentó sacarlo de la dirección del gobierno de la Ciudad de México, con el pretexto de un supuesto litigio mercantil, pidiendo al Congreso de la Unión, comenzar un Juicio de Desafuero contra López Obrador, el cual poco después, el mismo presidente Fox se desdijo por la presión de la opinión pública, lo que contribuyó a aumentar la simpatía y el apoyo hacia Andrés Manuel por parte de la mayoría de los mexicanos”. Y añade: 
“A pesar de toda la guerra sucia que le siguen haciendo a López Obrador en los medios televisivos, él es el político que necesitamos los mexicanos para salir de este atolladero. Ojala que el Partido Morena gane sitios importantes en estas cercanas elecciones” concluyó. 
Hombre que se abrió paso con el encargo de su familia, Audel Pérez Mendoza ha conducido su vida hasta llegar a ser un buen abogado un mexicano comprometido y un morelense de quien nos debemos enorgullecer.