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Estudió en Chapingo en el Estado de México, llamada entonces, Escuela Nacional de Agricultura, donde escogió la de Ingeniería Forestal. Delfino Gómez Pacheco nació en Hutzilac, Morelos el 16 de diciembre de 1920. Sus padres fueron: Manuel Gómez y Prisca Pacheco Vargas. Estudió la primaria en Xochimilco de donde era su papá. Delfino fue Mayordomo de la iglesia y participó en el vía crucis en el papel de cristo. Panista de corazón, Regidor de Hacienda, presidente de Bienes Comunales y administrador del Parque Nacional: Lagunas de Zempoala. 

 El joven Delfino aprendió el sistema de sembradíos en chinampas; en aquel tiempo se sembraba: Jitomate, arroz, frijol, calabaza, tomate y flores de todas clases que adornaban dichas chinampas y a todo el pueblo. Era el sistema de milpa más avanzado de Mesoamérica.

En 1942, conoció a María del Carmen Espinoza quien era hija de Quirso Espinoza, ex presidente municipal de Hutzilac. Duraron dos años de novios y en 1944 se casaron, procreando siete hijos: José Antonio, María Esther, Víctor Manuel, Graciela, Delfino, Horacio y Orlando. Conoció al General Lázaro Cárdenas, cuando hicieron la carretera a Zempoala e introdujeron el agua a Huitzilac. Ahí, Delfino se dedicó a sembrar la tierra, en un paraje llamado San Pedro. Los del gobierno cortaron los árboles de Huitzilac para usarlos de durmientes, para que por ahí pasara el tren.

En 1945 don Delfino fue nombrado jefe de Hacienda Municipal, presidente  de  Bienes Comunales y administrador del Parque Nacional, Laguna de Zempoala, cuando nadie quería ese puesto, porque los monteros del pueblo los golpeaban y los llevaban detenidos y no permitían que gente extraña lo administrara, ya que ellos querían seguir explotando la madera. 

Cuando estaba al frente de los Bienes Comunales, los cuales eran el aprovechamiento de la riqueza arbórea, los acaparadores les daban a los “monteros” un precio mínimo por la madera. Don Delfino intervenía en el conflicto, logrando que los monteros no le vendieran a los explotadores, entre los que se encontraban Sergio Cobalín Stainer, quien  llevaba la madera a la papelera Loreto y Peña Pobre y la vendía al doble. Don Delfino logró que los monteros llevaran la madera a la papelera a un precio justo. Cosa que le costó que lo amenazaran a él y a su familia.

Comenzó a escribir desde los años sesenta en el Sol del Sur, en el Diario de Morelos y en el Sol de Cuernavaca. Incursionó en la radio XEJC con los hermanos Tenorio. Su seudónimo era: Horacio N del Monte (Oración del monte).

En 1989 muere su esposa en un accidente automovilístico, hecho que le impactó al grado de entrar en una profunda depresión. Siguió escribiendo encontrando su refugio en las letras; participó en los juegos florales, donde obtuvo varios premios en cuento y poesía y en 1995 le dieron el “Chinelo de oro”. Don Delfino ganó un concurso en la UAEM, siendo el rector don Sergio Figueroa, con el trabajo “El día que quebraron a Zapata”, el que es un estudio etnográfico con originales de aquel tiempo y en poder de la familia Pacheco. Estas fuentes causaron en parte, lo que le hizo ganarse dicho premio. Y en el año 2000 el presidente, don Emilio García, lo nombró Cronista de Huitzilac, lo que hasta la fecha sigue siendo. 

Por ese entonces le publicaron un libro “Huitzilac, pequeña historia de un gran pueblo”. Nos cuenta que dentro de su trabajo como cronista, ha estado dando conferencias en escuelas y universidades por toda la República, sobre la fundación de Huitzilac. Cuenta que su abuelo, Bonifacio Hinojosa, fue uno de los principales generales en la época de Las Leyes de Reforma. 

Nos dice que el Gobernador Manuel Alarcón mandó construir el palacio Municipal en 1904. En 1912 los zapatistas y luego los gobiernistas, quemaron el pueblo en dos ocasiones, el que en ambos casos, fue reedificado por los mismos pobladores de la localidad. Sigue contando que anteriormente, Huitzilac era el camino entre Aztlán y los santuarios de Malinalco y Xochicalco, siendo el primer pueblo de Morelos desde la capital. En el siglo XVII por ahí pasaba el Camino Real que comunicaba a la  Ciudad de México con Cuernavaca, a su paso hacia Acapulco.

Huitzilac tiene un manantial llamado Atzopan y a finales del siglo XIX se construyó un túnel y un canal para traer agua desde la laguna de Hueyapan, hasta que en tiempos del gobernador, Jesús H. Preciado y gracias a la obra del ferrocarril se llegó a entubar dicho canal.

En Huitzilac se festejan dos grandes acontecimientos que son: la fiesta en honor al santo patrono San Juan Bautista, que es como se llama la iglesia, cada 16 de junio, con Chinelos y bandas y la otra es la fiesta del pulque y la barbacoa que dura tres días. Nos presume que ahí se hace la mejor barbacoa de México. Don Delfino fue un promotor del deporte en su pueblo. Formó el primer equipo de futbol y la fundación del primer campo dentro de la Unidad Deportiva. 

Fungió como presidente del Patronato Pro escuela y gestiono la apertura de la Secundaria Técnica  16 y del CBTA. En política, fue uno de los fundadores del Partido Acción Nacional del Estado de Morelos, compitiendo como candidato por el 2º. Distrito en el año 1963.

Para el cronista, don Delfino Gómez Pacheco el gobernador Antonio Rivapalacio fue un gran amigo de Hutzilac. En Atezcapa se estaba fugando la reserva de agua, él construyó una “Concha” de agua, que provee a varios pueblos de los alrededores. Don Antonio colaboró con la organización de la junta de cronistas, que tuvo lugar en el salón municipal de Huitzilac. Nos dice que llegan cronistas de distintos lugares, así como alumnos de universidades de todo el País.

A sus 94 años, el Cronista, Don Delfino Gómez Pacheco en 2016, se hizo merecedor de un reconocimiento de los cronistas de Morelos. 

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
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