Cirujano General con la especialidad en Cirugía Plástica en el Centro Médico Nacional “La Raza” del IMSS, institución en la que ha estado laborando durante muchos años, ha prestado sus desinteresados servicios a la gente sin recursos en varias comunidades apartadas por toda la República. Nació en Xochitepec, Morelos, el 22 de septiembre de 1965. Sus padres: Antonio Pineda Barrientos y Galdina Barrera Olivo eran agricultores. Su padre le dejó como legado el siempre saber que tenía la obligación de la disciplina para lograr las metas impuestas, cosa que él ha seguido al pie de la letra.

Sus padres tuvieron diez hijos, quienes ayudaban a las tareas del campo, los cuales son ahora brillantes profesionistas. 

Le gustaba jugar futbol y básquetbol hasta la preparatoria. Ahora se interesa por la caminata, la bicicleta y en especial la natación al lado de sus hijos. Algunas de esas actividades las practican en el parque Chapultepec de esta ciudad.

En sus tiempos de preparatoriano hizo Karate-Do en un dojo del maestro Godínez en el que estuvo más de dos años. Ahora practica el Yoga con su esposa, mientras que a sus hijos les atraen otras actividades.

Mauricio estudió hasta la secundaria en su entidad y la preparatoria en la Uno de la UAEM. Ahí se recibió de Médico Cirujano y se especializó en Cirugía en General en el Centro Médico Nacional “La Raza” del Instituto Mexicano del Seguro Social en la Ciudad de México, cursando la especialidad en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.

En 1996 conoció a la doctora Celia Chávez González, también Cirujana Plástica, egresada del Instituto de Cirugía Reconstructiva de Jalisco, quien trabajaba en el Hospital de Traumatología, Magdalena de las Salinas y contrajeron nupcias en 1998, procreando tres hijos: Donají, Iolani, y Ángel Mauricio de 19, 12 y 7 años de edad respectivamente. Donaji el mayor de los tres, está estudiando en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y los chicos en escuelas de esta localidad. 

Ese mismo año regresó a Cuernavaca y abrió un consultorio en su domicilio en esta ciudad, ingresó al IMSS como especialista en Cirugía General y luego en Cirugía Plástica, en cuya clínica sigue prestando sus servicios. 

Sus compañeros del Seguro Social eran los doctores: Filiberto Arellano, Gil Abadie, Roberto Yañez, Efraín Ramírez y el Jefe de Servicios era el doctor Armenta. Entre sus compañeros se encontraban los connotados traumatólogos Pedro Ocampo y Ángel Ocampo y Cirujanos, el doctor Pacheco, el doctor Calderón y el oncólogo era el doctor Núñez, con quienes tenía muy buenas relaciones. Nos aclara que la mayoría ya están jubilados. A los 32 años contaba con dos posgrados dentro de su especialidad, los que cursó en la UAEM y en el Centro Médico Nacional “La Raza”.  

Su esposa la doctora Celia Chávez tiene su consultorio al lado del doctor Jiménez; y atiende a sus propios pacientes, pero ella y Mauricio están en continua comunicación. 

Su tesis en Cirugía Reconstructiva consistió en “El Cierre de grandes defectos hernanios de la pared abdominal”. Para el Director de la Facultad así como el maestro de su tesis, doctor Grageda, Jefe de Servicio de Cirugía del Centro Médico La Raza, ésta constituyó un tema, cuya técnica le sirve para el Proceso de la Cirugía Reconstructiva de la pared abdominal, sometidas a reconstrucción mamaria, mediante estructuras musculares del abdomen.

Tres veces al año y durante más de tres años, se presentaban trabajos de campo, participando en los Encuentros Quirúrgicos de Cirugía Reconstructiva en la mayoría de las comunidades de escasos recursos por todo el País, como en la zona Tarahumara de Chihuahua, La Mije en Oaxaca, los Zexales, Lacandones y Tolocabales de Chiapas. En Michoacán también hacían encuentros en la zona Puréchepa, al igual que con los naturales en las zonas apartadas de Veracruz, cuyos gastos los cubrían los médicos que participaban en dichos encuentros, siendo un trabajo absolutamente gratis para los pacientes de estas comunidades.

En Oaxaca tuvo un paciente que caminó 20 horas en burro para ser atendido. Le hicieron una biopsia y tenía un tumor abdominal muy avanzado. Nos cuenta que sintió una terrible impotencia al no poder ayudarlo. Consiguió el dinero y lo mandó a Oaxaca a sabiendas que no hubiese sido posible curarlo al no haber los medios ni la estructura en las clínicas del IMSS en esa ciudad. Todavía se llena de tristeza al contarlo, por la desesperación e incapacidad al querer y no poder ayudarlo.

Era un grupo de diez doctores, entre ellos: anestesiólogos y cirujanos. El coordinador de estas campañas era el doctor Isaac Rozen Fuller quien los acompañaba y enseñaba las diferentes técnicas en el programa. El equipo era parte de un proyecto especial del IMSS y el gobierno federal.   Estos encuentros duraron 15 años y el doctor Fuller asistió a doce de ellos. “Fue una grata experiencia y un increíble aprendizaje el conocer a nuestro pueblo y poderles brindar un poco de alivio con nuestros conocimientos.

En estas Jornadas, se ofrecían cerca de 400 procedimientos quirúrgicos menores por un período de tres años, de 2003 a 2006. También en la zona sur de Morelos, en apoyo a las actividades sociales de su hermano el doctor Miguel Antonio Pineda Barrera, en aquel tiempo diputado por el octavo distrito del Estado de Morelos.

El doctor Mauricio Pineda Barrera es un médico responsable, experto en su especialidad y sobre todo, extremadamente celoso de la identidad de sus pacientes.

Tiene un equipo completo de médicos especialistas en los que incluye anestesiólogos y un equipo de enfermeras. El doctor Pineda Barrera es un enamorado de esta ciudad. Le preguntamos de dónde era y sin vacilar declaró que su única patria chica era Cuernavaca.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
[email protected]

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...