Arquitecto reconocido por todo el Estado de Morelos, reformó el Hospital Civil, el Parque Chapultepec y edificó más de mil construcciones. Hoy en día es Asesor y Administrador del Condominio Sumiya con 145 residencias, 6 mil metros de un lago y 32 trabajadores. Amoroso esposo y padre de familia, es el arquitecto Rafael Campos Ycardo.
Llegó a Cuernavaca a los 14 años de edad y entró a la secundaria federal No. 5, luego se inscribió en la preparatoria de la Universidad del Estado de Morelos, donde cursó su carrera en la Facultad de Arquitectura y se recibió en 1961 con la tesis “Proyectos Urbanísticos de Morelos”. Se recuerda con cariño y respeto de su maestro Francisco R. Badillo, entonces Director de la Facultad, quien fuera uno de los sinodales en su examen final.
Rafael nació en la Ciudad de México el 15 de Marzo de 1941. Sus padres fueron Enrique Campos Moya y Rafaela Ycardo Boneu. El abuelo de Rafael insistía que al  primogénito lo llamaran Rafael, al igual que se había hecho durante cuatro generaciones, pero nació una nena a la que bautizaron con el nombre de Rafaela. El arquitecto Campos nos dice que su mamá jamás perdonó a su abuelo el que le hubiera puesto ese nombre.
Al terminar la carrera, Rafael comenzó a trabajar de forma independiente; tuvo la oportunidad de colaborar con el gobernador Emilio Rivapalacio. Le encargaron la remodelación del Parque Chapultepec, hacer el Deportivo Centenario y establecer una ayuda a los campesinos edificando viviendas con tuberías de agua potable y sistemas de riego, llamado “Al Campo”.
 Una vez terminado, Rafael fue a tratar de arreglar las casas para que el señor gobernador las llegara a inaugurar. Don Emilio se había adelantado y vio que los campesinos ya habían vendido las tuberías, las cañerías y hasta los escusados, pues esa no es la cultura del campo, donde existen usos y costumbres distintos a las urbanas le explicó el agricultor de más edad. El gobernador lo respetó y les mandó a construir una escuela para la comunidad. “Para mí, dice el arquitecto Campos, Don Emilio ha sido el mejor gobernador que ha tenido Morelos.”
El arquitecto Chelino Rivero fue su socio y trabajaron con el Ing. León Andriewsky, en varias construcciones. Edificaron conjuntos habitacionales, residencias, fraccionamientos y casas para los médicos del IMSS. También trabajó con el arquitecto Federico Scheafer, quien era secretario de la Universidad y con el que estuvo por algún tiempo, así como con el ingeniero civil y gran calculista don Enrique Campesino, con quien duró tres años.
En 1972 lo llamaron de la Constructora “CUFAC” a supervisar la obra del “Edificio Las Plazas” como arquitecto residente, junto a un residente calculista, otro de diseño y un cuarto arquitecto residente enviado como representante del propietario, el licenciado Ramírez Vázquez. La constructora CUFAC fue una de las primeras en edificar conjuntos de casas de interés social en CIVAC, lo invitaron a trabajar en ella pero Rafael Campos se negó a construir casas fantasmas con un costo de 50 mil pesos, que se vendían en 200 o 300 mil pesos, de la más baja calidad y a las que a los pocos meses no les funcionaba nada y no valían ni lo que se había invertido en eso. “la verdad, yo no le entro a esa ni a ninguna clase de fraudes.”, nos aclara.
Fundó su propia constructora que se llamaba CADISA, con la que obtuvo contratos a base de ganarse las licitaciones y los concursos para esas obras en el gobierno estatal y en el municipal, encargado de hacer: canales, lecheras, conchas de agua, granjas porcinas, la rehabilitación del Hospital Civil. Llegó a tener hasta 45 personas trabajando para su compañía, entre dibujantes, proyectistas, plomeros, carpinteros y todo tipo de gente de la construcción. Con ese equipo, llegaron a construir más de mil obras en el Estado de Morelos.
Conoció a María del Carmen Arizmendi García en el Carnaval de Cuernavaca al presentarlos Meliania Mora mientras admiraban el desfile de la reina y el rey feo del carnaval. Se hicieron novios, y al año siguiente contrajeron nupcias en la ciudad natal de María del Carmen: Puente de Ixtla.  Procrearon 2 hijos: Rafael y María del Pilar. Él es Ingeniero Industrial, dedicado a la construcción y María del Pilar es licenciada en Ciencias de la Comunicación con una Maestría en la Universidad Interamericana de Baja California Norte, de la que ahora es Directora.
El arquitecto Rafael Campos trabajó en el Condominio Kloster durante ocho años como Asesor de construcción. Hoy en día, es Asesor y Supervisor del Condominio Residencial Sumiya, donde además de ser Asesor, les sigue construyendo a los nuevos compradores de terrenos dentro del condiminio. Maneja el mantenimiento de todo el Condominio donde tiene a 32 elementos para los servicios de Jardinería, plomería, electricidad y con ocho elementos de seguridad y vigilancia. Con este equipo le dan servicio a 145 residencias, 17 jardineras con áreas arboladas, 6 mil metros de un hermoso lago de cinco secciones con carpas, patos, cisnes y tortugas en escaleras de agua de distintos niveles, hasta llegar a la fosa de un metro y medio de profundidad, explicando que el Condominio Residencial Sumiya es uno de los más seguros y cuidados del Estado.
Rafael fue muy rebelde en su juventud. Tenía un padre demasiado estricto e introvertido, mientras su mamá era muy cariñosa, alegre y complaciente. “No recuerdo haber salido una sola vez de vacaciones con mi padre”, dice seriamente. ”Ahora me estoy reponiendo de esa falta de relación y he intentado junto con mis hijos y mi mujer conocer toda la república y ahora que no están ellos, María del Carmen y yo salimos dos veces al año, ya sea para irlos a ver o para pasear con mi esposa por este México que es un hermoso País”, dice con orgullo.
Gran padre de familia, hombre íntegro y trabajador, ha sido el arquitecto Rafael Campos Ycardo, quien es un ejemplo para Morelos y un importante personaje cuernavacense.

Por: Rafael Benabib /  [email protected]

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