Contador de carrera, empresario con mucho éxito, luchador social y excelente padre de familia, don Enrique Mejía forma parte de la ONG “Grupo Empresarial Morelos” (GEM), nació el 2 de septiembre de 1948 en la Ciudad de México.

Su papá fue Guillermo Mejía Santibáñez, Licenciado en Derecho y su mamá la maestra Concepción Ruíz Velazco trabajó en la Escuela Lerdo de Tejada y fue una entregada ama de casa.

Estudió en la Escuela Lasallista Cristóbal Colón, en el Colegio Latino Americano y en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) cuando el rector era el licenciado Gustavo Petricholi. Ahí se recibió de Contador Público.

Enrique conoció a Marcela Martín Martín, la que estudiaba decoración de interiores, se casaron y ahora ya es padre de cuatro hijos: María Concepción, Juan Enrique, Laura, Elena y Guillermo. Su esposa Marcela es una magnífica cocinera.

Tiene buenos recuerdos de su papá, de una formación muy estricta pero era atento y gentil durante el poco tiempo que vivió con él, pues murió cuando Enrique tenía sólo nueve años. La relación con su mamá fue muy dulce y le agradece haber sido firme para lograr darle los principios y la buena educación que ahora le reconoce.

Su única hermana, Lupita le lleva casi nueve años de edad y siempre lo cuido y fungió como una persona muy cercana, de quien siempre recibió un apoyo moral y también económico, así como una firme disciplina sintiéndose todo el tiempo arropado. A él le gustaba el beisbol y lo llevaba al parque del Seguro Social a ver los partidos entre el México y los Tigres, pues sólo vivían a unas cuadras del parque de beisbol en la colonia Narvarte. Lupita se casó y quedó viuda con dos hijos a los 46 años de edad.

En su juventud, a Enrique le gustaba visitar los balnearios del Estado de Morelos, a los que años más tarde, llevaba a sus hijos a nadar y a conocer las bellezas de Aguahedionda de la cual nos explica con tristeza que con el terremoto del 19 de septiembre se rompió la poza, comenzó a salir pura agua negra y se perdieron miles de litros, “aunque parece que ya está funcionando de nuevo”. También iban a Oaxtepec el que es el balneario más grande del mundo, con su Poza Azul, sus cabañas, sus varias albercas y una larga historia al haber sido el balneario predilecto del Emperador Moctezuma.

Trabajó en una empresa llamada Pennwalt, S.A. de C.V. Una industria de productos químicos; y cuyos directivos, en 1973 le dieron la oportunidad de llegar a Cuernavaca y hacerse cargo de la representación como Gerente General, para aprovechar el mercado en de estas ciudad. En esta empresa, Enrique estuvo trabajando durante 17 años, promoviendo la venta de los químicos para las albercas de Cuernavaca y aprovechando la enorme afluencia de extranjeros que vivían en la entidad, además del turismo que venía durante todo el año. Esta ciudad era uno de los dos lugares con mayor número de piscinas del mundo; la otra era la ciudad de Miami. Cuando llegó a Cuernavaca, su amigo Salvador Mariscal le dijo que aquí el que no hace nada la pasa bien, pero el que trabaja se hace rico. “A mí no me tocó ni una ni otra”, dice sonriente.

Tenía clientes en varias empresas. Se encargaba de sus depósitos de agua, calderas, cisternas y todo tipo de servicios industriales y a la vez vendía los productos químicos a sus principales clientes quienes daban mantenimiento a las albercas de Cuernavaca, algunos de estos clientes le pedían mantenimiento para sus albercas particulares.

En 1984 decidió independizarse de Pennwalt y abrió su propia empresa de productos químicos enfocados a una clientela más amplia, como lo que eran las empresas de CIVAC y de varias ciudades como Cuautla, Jojutla y otras más. La firma se llamó: INAQUIMEX.

Fue miembro de la Asociación de empresarios de PROCIVAC y a principio de 1980 presidente de dicho organismo. Años más tarde se incorporó a la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA), de la cual llegó a ser presidente.

En marzo de 1993 fundó, junto a Leoncio Hernández, con Leonor Figueroa de “la Universidad del Sol”, Gerardo Becerra, Cristina Ríos Meraza y varias personas más: el Grupo Empresarial GEM. La finalidad de esta organización es participar en la problemática del Estado de Morelos. El Grupo Empresarial Morelos, ya lleva 25 años de estar funcionando activamente, tanto en la vida ciudadana, como en la vida política de la entidad.

Trabajó en el gobierno como Director General de Atención a Migrantes y Participación Ciudadana, con el presidente Jorge Morales Barud, así como Secretario Ejecutivo del Consejo Municipal de Seguridad Pública. Ha sido un activista en la vida política y social, durante 44 años.

Involucrado con el sector empresarial, se creyó en el canto de las sirenas del Tratado del Libre Comercio (TLC) de Salinas de Gortari y en lugar de crecer su negocio para poder exportar, en Cuernavaca comenzaron a llegar las empresas del exterior sin pagar aranceles y en lugar de tener 10 competidores tuvo 100. Su negocio se fue para abajo. Se comenzó a relacionar, tanto en las cúpulas empresariales, como la política ante la ciudadanía, llegando a ser ubicado como una persona muy comprometida con el desarrollo económico y social de Cuernavaca.

Nos recuerda que uno de los grandes asuntos por los que se tiene que convocar a la ciudadanía es la reconstrucción de la Identidad para generar un compromiso con su origen, tanto los que aquí nacieron como los que llegaron a vivir a Cuernavaca. Dice que los esfuerzos realizados en la promoción de estos conceptos no han sido pocos.

Enrique Guillermo Mejía y Ruíz Velazco fundó El Congreso Integrador de las ONG de la República Mexicana en Morelos y dice que la política es el único medio para solucionar los problemas socioeconómicos. Está orgulloso de poder servir a la comunidad y ve con agrado que en el ciudadano cada día se encuentra una mayor solidaridad y aunque no anda muy bien de salud, expone que debemos seguir luchando por una sociedad más equitativa.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
[email protected]

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...