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 La selección mexicana de futbol tomó revancha de la derrota sufrida en la Copa del Mundo de Francia 1998, al dar cuenta a Alemania por marcador de 2-0 en duelo de revanchas entre jugadores de leyenda de ese encuentro mundialista.

Con un ambiente de fiesta en la plancha del zócalo capitalino enmarcado por el Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana que causaron admiración en los jugadores germanos, el conjunto tricolor se llevó el resultado, pero la Copa Ciudad de México se la llevó la visita.

Además de ganar este encuentro con jugadores como Ramón Ramírez, Claudio Suárez, Luis Hernández, Luis García, Jorge Campos y Ricardo Peláez, entre otros que tomaron parte en la justa mundialista francesa, México ganó con los goles del mismo García y Ramírez.

Sin embargo, el encuentro disputado en cancha sintética se tornó ríspido y con entradas duras entre García Aspe y Pierre Littsbarski, así como Luis Hernández con Thomas Berthold, que afortunadamente no pasó a mayores por la intervención de los demás jugadores.

Sin embargo, en la tribuna la afición comenzó a meterse con la visita sin pasar a otras cosas pero surgieron los oles y el vetado grito de "eeeeeh pu…" que Manuel Negrete minimizó al señalar que "no pasa nada, los alemanes no lo entienden y nosotros ya lo conocemos".

Al final, los ánimos fueron controlados y el encuentro concluyó con abrazos ente jugadores mexicanos y alemanes que decidieron no ejecutar los penaltis para el desempate por el triunfo germano 3-1 sobre la selección de leyenda Mexicana de 1986, y se llevaron el trofeo.