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¿Con qué cara verá el Ejecutivo del estado al Presidente de la República, al que invito a inaugurar el Paso Express? A pesar de que han escondido todos sus errores, ayer en la mañana se hundió una de las partes recién hechas del mismo.
Todos sabemos que las obras públicas son negocio de unos u otros, pero esta obra que costó miles de millones de pesos, que debería de funcionar perfectamente, sigue ocasionando molestias; no ha salido a la luz pública la gran cantidad de problemas esta gran obra que se convirtió en el gran negocio de los poderosos, pero que no tuvieron el cuidado de realizarla de manera adecuada.
Sabemos de la queja de los vecinos de Tabachines, que furiosos porque usaron la barranca de basurero de los desechos que iban quitando, lo que cambió el sistema ecológico de la misma zona y, mediante un escrito al Presidente de la República, la compañía constructora tuvo que retirar el escombro que ahí dejó y reparar todo para dejar como estaba, ya que tuvo que sacarlo porque intervino la Presidencia de este país.
De la misma manera, en el Parque Chapultepec quedó deshecho el famoso lago de ese espacio que creó el licenciado Emilio Riva Palacio como gobernador del estado. Lo llenaron de escombro y rompieron la estructura, pero los asiduos visitantes al parque se quejaron y tuvo que intervenir el gobierno y restaurar el daño en lo obscurito, sin decir nada, hasta que estuvo listo y lo volvieron a poner en funcionamiento.
Lo que queda en evidencia es que no sólo acabaron con miles de árboles inmensos que teníamos en la zona para hacer el dichoso Paso Express, sino que además lo hicieron mal. ¿Para qué tanto cuento de que los secretarios del gobierno supervisaban la construcción?, ya nos dimos cuenta de que sólo se hacían publicidad y perdían el tiempo, porque ahora se ve lo mal que lo hicieron y sólo con el interés de que se mocharan con ellos con una “lana”.
La verdad es que es una vergüenza lo que está sucediendo con una obra que costó miles de millones de pesos, debido a la ambición de los hampones de cuello blanco que viven en la impunidad gracias a sus relaciones.
Me envió una amiga un recado diciendo: “Dos coches y una moto están ahí dentro -y decía-. Esto sucede cuando la corrupción y la negligencia están sumadas y ya cuestan vidas.”.  La verdad es que se cayó un Jetta y se murieron sus ocupantes, un padre y su hijo, por eso pensamos que quien envía este mensaje tiene toda la razón; al parecer sólo fue un vehículo que quedó enterrado en el fondo de socavón, ya que la construcción fue hecha como negocio para unos cuantos y no como una obra de beneficio social. ¿No cree usted?

EN TEMA APARTE, los cínicos de los diputados ahora dicen que ya tienen consensuada con la sociedad la Ley de Participación Ciudadana, pero la ventaja es que ahora ya la sociedad se cansó y a través de varias asociaciones civiles y de los comités de diferentes colonias de Cuernavaca nos dimos a la tarea de recabar firmas para impedir que, de una u otra manera, sigan en la impunidad en la que trabajan los señores del Congreso.
Las asociaciones civiles han venido luchando porque la Ley de Participación Ciudadana se haga de acuerdo con lo que los ciudadanos quieren, a sabiendas de que esto no es fácil, porque los diputados no responden a lo que los ciudadanos desean, sino a lo que quiere el Ejecutivo.
Ahora piensan aprobar el concesionar en los 33 municipios el alumbrado público por 30 años; y la verdad es un verdadero atraco, ya que es una de las pocas entradas que tienen los ayuntamientos, con las que negocian con la Comisión Federal de Electricidad. Pero, por lo que vemos, es algo que no les importa; al parecer hay un diputado muy interesado en seguir viviendo a costillas de nosotros y quiere de manera clara quedarse con la concesión a través de un presta nombre, lo que nos demuestra la impunidad en la que se vive en Morelos y, sobre todo, que los diputados, en lugar de estar pendientes de lo que quieren los ciudadanos, están pendientes para ver qué beneficio sacan.
Por lo pronto, todos nos preguntamos ¿Dónde está el dinero”; esa es la pregunta que los ciudadanos les hacemos a los diputados, quienes sólo hacen declaraciones, pero no le ponen remedio al asunto; si se perdió la mitad del presupuesto, la “módica suma” de 250 millones de pesos, ¿dónde están? Eso queremos saber, quién se los robó y tomar las medidas pertinentes para que los regrese, porque si todo sólo queda en denuncias y declaraciones una vez más, el dinero se lo quedan los hampones y nosotros como el chinito: nada más milando. ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León

[email protected] / Twitter: @teolavin