Es vergonzoso lucrar con la necesidad, la salud y la vida de las personas, ante la evidente saturación de nuestros Hospitales COVID y la necesidad de atender a pacientes graves contagiados de coronavirus en sus propios hogares, se ha elevado considerablemente la demanda para comprar, rentar o recargar oxígeno en los diferentes establecimientos certificados por las autoridades sanitarias. De ahí, es lógico que el oxígeno se encuentre escaso en estas últimas semanas.
Sin embargo, nos hemos encontrado con particulares que hacen las veces de intermediarios y revenden estos tanques a precios excesivamente elevados; a decir de los ciudadanos de manera personal, a través de redes sociales y otros medios de comunicación, estas tarifas van desde los 25 mil hasta los 50 mil pesos por unidad.
Lo que representa un fuerte abuso a los ciudadanos morelenses, más aun, en estos momentos de pandemia que, además, nos tiene en una grave crisis económica y de desempleo. Es por ello que como Diputada Priísta y Presidenta de la Comisión de Salud del Congreso del Estado, propuse una reforma al Código Penal para equiparar este hecho al delito de fraude y sancionar hasta con 7 años y medio de prisión y hasta con 106 mil 275 pesos de multa a aquellas personas que sean intermediarios, dueños, representantes o trabajadores de las empresas o establecimientos cuyo giro sea la venta, renta o recarga de insumos de oxigenación, y que obtengan una cantidad de dinero o cualquier otro lucro excesivo que sea evidentemente desproporcionado, a cambio de la venta o renta de un tanque o concentrador de oxígeno de cualquier capacidad, o bien, por la recarga de un tanque de oxígeno, cuando esta conducta se realice durante una emergencia sanitaria, declarada así por la autoridad competente, tal como la que estamos viviendo a causa de la pandemia por COVID-19.
Esto, con la única finalidad de frenar los abusos hacia los morelenses que de por sí se encuentran afectados emocionalmente con la pérdida de uno o varios integrantes de la familia; la fuerte crisis económica y de desempleo, para además enfrentar el fuerte impacto y la impotencia de no poder salvar la vida de un ser querido por la falta de cantidades elevadas de dinero que exigen las empresas e intermediarios por la venta o renta de tanques de oxígeno, sus recargas y concentradores de oxígeno.
Atentamente,
Dip. Rosalina Mazari Espín Presidenta de la Comisión de Salud del Congreso del Estado de Morelos
