CUERNAVACA, MORELOS.- “Hemos perdido a un gran hombre, pero hemos ganado la memoria de un demócrata que fue parte del proceso democrático que Morelos ha vivido y hoy permite encontrar puntos de equilibrio en una sociedad cada vez más demandante”, expresó ayer el secretario de Gobierno, Matías Quiroz Medina, al encabezar el homenaje de despedida que el Gobierno del estado dio al ex mandatario Armando León Bejarano Valadez.
Los restos mortales del mandatario priista en el periodo 1976-1982 fueron expuestos en el Salón Bicentenario de la sede del Poder Ejecutivo para una breve guardia de honor y la última despedida.
Con un siglo de vida, al doctor Bejarano se le adelantaron muchos de sus contemporáneos; quizá a eso se debió la poca presencia de colegas de la política en la despedida que el sector oficial le preparó.
Su féretro llegó al salón acompañado de sus familiares cercanos, algunos amigos y gente que lo quería bien. No hubo aplausos, tampoco llanto, acaso nostalgia por una larga presencia y el inicio de la ausencia.
Hubo una lectura de la semblanza de Bejarano: nació el 11 de abril de 1916, en plena lucha revolucionaria, en Cuautla. Se tituló como médico cirujano y partero; se especializó en ortopedia y traumatología.
Se dijo que formó parte del “Grupo Estado de México” o “Grupo Pentathlón, liderado por Gustavo Baz Prada, según la Historia del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario (1938-1988), cuyos actuales miembros participaron en el homenaje. Tocaron sus trompetas para él a manera de adiós.
Tras una trayectoria de aciertos profesionales, en 1976 sucedió en el cargo de gobernador a Felipe Rivera Crespo; en 1982 entregó la estafeta a don Lauro Ortega Martínez.
El secretario de Gobierno resumió la vida del doctor Armando como la “de un distinguido morelense”.
Inició las palabras de despedida con una cita de Rubén Dario, para después agradecer a la familia que, en medio de la tristeza del momento, haya aceptado que los tres poderes de gobierno le hicieran este homenaje.
Solicitó a los presentes, entre ellos parte del gabinete, el presidente estatal del PRI, Rodolfo Becerril y el delegado de la Sedesol, Jorge Meade, de los pocos priistas que asistieron, orar por el espíritu de quien, como José María Morelos, “cabalgó por un México y un Morelos más justo”.
“Larga vida, larga memoria a la ausencia de un hombre que ofrendó su vida misma y la de su familia por su amor a México y su amor a Morelos. Descanse en paz Don Armando León Bejarano”, rubricó.

 

Por: ANTONIETA SÀNCHEZ / [email protected]