Un niño de 12 años en el Reino Unido fue llevado de urgencia al hospital después de que un resorte de metal de un trampolín se desprendiera y se le incrustara en la espalda muy cerca de la columna vertebral.

Jamie Quinlan, de 12 años, saltaba en el trampolín de un amigo el domingo pasado cuando ocurrió el incidente.

El resorte rompió la camiseta del niño y se alojó aproximadamente a 5 centímetros de profundidad en su espalda, y muy cerca de su columna vertebral, según la agencia de noticias británica South West News Service (SWNS, por sus siglas en inglés), citada por Fox.

El resorte quedó alojado en su espalda tan profundamente que el adolescente necesitó una cirugía de emergencia y una estadía de una noche en el Sheffield Children’s Hospital.

Sus padres dijeron que el mecanismo salió como una bala hacia la espalda del joven a unos 112 kilómetros por hora, de acuerdo con The Sun.

Su padre, Ian, de 62 años, le dijo a SWNS: “Pudo haberle pasado a cualquiera”.

Jamie ha sido tan valiente. Quiero que la gente sea consciente de lo peligrosos que pueden ser los trampolines si no hay cubierta en los resortes, o si hay un hueco”.

El niño contó cómo mientras saltaba en el trampolín tuvo una extraña sensación en su espalda.

Jamie se desmayó en medio de un intenso shock antes de que llamaran a su padre.

 

 

Cuando estaba en la sala de espera, estaba muy nervioso”, dijo Jamie.

Les llevó unos 10 minutos sacarme el resorte de la espalda. A veces todavía siento como si el resorte estuviera en mi espalda, pero ahora estoy mucho mejor y más fuerte. Me siento aliviado de que no haya sido peor”, dijo el niño, según The Sun.

Su padre añadió que la experiencia “fue algo terrible, realmente me asustó. Podría haberle pasado a cualquiera”, indicó.

Si hubiera golpeado en otra parte del cuerpo de Jamie, en su cabeza o garganta, podríamos haberlo perdido.  Los niños son lo más importante en nuestras vidas, así que la gente debe ser consciente de los peligros que tienen en su propio patio trasero”.

Miles de lesiones relacionadas con el trampolín se reportan cada año.

La Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos informó que hubo 94 mil lesiones debido al trampolín que fueron tratadas en la sala de emergencias en 2012.

Los niños menores de seis años son los que tienen el riesgo más alto de sufrir estas lesiones, según la Academia Estadounidense de Pediatría, que señaló que los huesos rotos, las conmociones cerebrales, los esguinces y las torceduras, así como las lesiones en el cuello son las más comunes.