En caso de que Santa Claus, los Reyes Magos o los papás quieran regalar a los niños un reloj inteligente, se deben tener en cuenta algunas consideraciones para evitar poner en riesgo la seguridad de los pequeños.

 

La firma de seguridad Sophos comenta que el objetivo de los relojes inteligentes es permitir a los padres geolocalizar a sus hijos, y aparentemente son más convenientes que un teléfono ya que son más baratos y es menos probable que se pierdan.

En un comunicado, la redactora en Naked Security de Sophos, Lisa Vaas, dijo que existen relojes que envían una alerta cuando un niño sale de una zona designada y algunos modelos tienen función SOS, para enviar un mensaje de emergencia si está en peligro. 

Sin embargo, el estudio “Cuidado, análisis de los relojes inteligentes para niños”, realizado por el Norwegian Consumer Council (NCC), revela que estos relojes pueden dar a los padres un sentido falso de seguridad.

 

El peligro radica en que ante la falta de seguridad en este tipo de dispositivos, los intrusos pueden incluso escuchar a un niño, hablar con ellos, usar la cámara del reloj para tomar fotografías o rastrear sus movimientos, entre otros.

Investigadores descubrieron también que varios de los relojes también transmiten datos personales a servidores ubicados en Norteamérica y Asia, y en algunos casos no utilizan cifrado, por lo que la información puede ser vulnerable.

 

Ante ello, la Federal Network Agency recientemente prohibió en Alemania los relojes inteligentes para niños de cinco a doce años, y los declaró dispositivos ilegales de espionaje.

En México "la última palabra es de sus padres, sin embargo la mejor decisión es aquella que se toma de manera informada”, puntualizó la directora general de Sophos en México, Alejandra García.