Xochitepec, Morelos.- “Para mí es muy importante, porque es parte de mi reinserción social y me gusta participar -en los eventos-”, señaló Esther, quien desde hace 10 años está privada de su libertad por el delito de secuestro en el penal femenil de
Atlacholoaya.

Obras de teatro, danza regional, coro y otras actividades ha desarrollado durante estos 10 años que lleva interna, a través de las cuales logra mantenerse de pie y hacerle frente a la situación de permanecer privada de su libertad.

Dijo que durante su tratamiento ha aprendido computación, logró concluir con sus estudios de secundaria, además gracias al Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Morelos (Icatmor) ha tomado talleres de carpintería, bisutería, repostería, bordado de listón, así como la papiroflexia y con ello ayuda a sus seis hijos.

“Todo lo que he aprendido aquí, me ha ayudado a sobrellevar mis gastos porque no cuento con el apoyo económico de mi familia, no es el abandono, porque en si no estamos abandonadas, mi familia puedo decirle que vienen si acaso una vez al año, pero yo sé que mis hijos están estudiando, dejé seis hijos”, mencionó.

Abundó que por ello ha tomado diferentes talleres ya que debe de trabajar para apoyar a su mamá con los gastos de sus hijos, reconoció que es difícil, sin embargo, no puede exigirles que estén visitándola cada ocho día, no obstante, mientras sus hijos estudien y salgan adelante ella se dice feliz “los amo con todo mi corazón, sé que si ellos están bien, yo también estoy bien”.

Esther pidió a la población no juzgarlas, sin conocer lo que han pasado, asimismo, consideró que las instancias deben de voltearlas a ver, y no fijarse en el daño que hicieron.

Por: Omar Romero
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