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CUERNAVACA, MORELOS.- “Mire usted, yo pensaba que aquí en esta casa me iba a llegar la hora de mi muerte, pero nunca pensé que tendría que abandonar mi hogar antes de eso”, relata con voz melancólica don Francisco Nájera, cuya casa será demolida para la ampliación del Paso Express.
Con su casa a orillas de donde rascan las máquinas para ampliar el Paso Express, el señor narra que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) le compró su terreno y con ello lo obligó a buscar nuevos horizontes, tras 50 años de vivir ahí.
“Lo único bueno que me dejaron hacer en mi antigua casa, fue poder rescatar la herrería y las varillas del techo, el cual tuve que demoler”, precisó.
Diario de Morelos realizó un recorrido en las obras del Paso Express, en donde observó ocho “casas voladoras” en desfiladeros de lomas por la construcción del Paso Express.

"Lo único bueno que me dejaron hacer en mi antigua  casa, fue que poder rescatar la herrería y las varillas del techo, el cual tuve que demoler.” Francisco Nájera, habitante de las casas demolidas.

Al filo. Ocho casas, algunas de ellas ya demolidas están en el filo de las lomas que fueron rascadas para las obras de ampliación del Paso Express en Cuernavaca, realizadas en la autopista México-Acapulco.

Inmuebles. Algunos de los habitantes de esas casas se resisten a dejar sus hogares, a pesar de que representa un riesgo.

Por: Luis Flores /  [email protected]