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CUERNAVACA, MORELOS.- “Ahí andaba fumando –mariguana- en la calle y una vez me toparon los policías ahí en Cuautla y ya después me dijeron que había un tratamiento que podía cambiar mi vida y dije que estaba bien, lo acepté y he visto un cambio”, relató Leonardo Ortiz Barrera, uno de los cinco jóvenes que ayer concluyeron con su participación en el Tribunal para el Tratamiento de las Adicciones (TTA).
Originario de Guerrero, por la necesidad de mejorar llegó con su familia a vivir a Cuautla, en donde comenzó a laborar en el campo, hasta que fue detenido por policías tras ser sorprendido fumando y una vez que se presentó ante un juez le dieron a conocer el TTA.
Señaló que una vez que aceptó someterse a la justicia terapéutica le prometieron que se presentarían cambios, los cuales dijo sí se han generado, especialmente ha mejorado la relación con su mamá y hermana, quienes ayer lo acompañaron a su ceremonia de graduación.
“Ya me veo más feliz, mis días antes eran de pura tristeza, de soledad e inseguro de mí mismo, ahora he tenido pláticas con la psicóloga y sí me ha ayudado mucho, cambiar mi forma de ser, sí –ya estoy recuperado-, ahorita estoy estudiando, me falta material para terminar”, apuntó.
Expresó que desea terminar la secundaria y seguir con la preparatoria para que pueda iniciar una carrera y ser ingeniero, por ello agradeció el apoyo de su madre Reyna Barrera. 

"Yo de por sí ya estaba entrado en el vicio –de la mariguana-, desde los 15 años, -cuando lo detienen- había una audiencia, fui y me dijeron que podía y que si quería aceptar el tratamiento y sí lo acepte.”  Leonardo Ortiz Barrera, graduado.

 

Por:  Omar Romero  /  [email protected]