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CUERNAVACA, MORELOS.- Para Abril Molina el ser bombero le llamó la atención una vez que formó parte de esta corporación pero como paramédico, por lo que al ver el trabajo de sus compañeros decidió capacitarse y actualmente tiene cinco años siendo parte del Heroico Cuerpo de Bomberos de Cuernavaca.
“Tuve la oportunidad de entrar aquí, me gustó, me llamó la atención, me capacite, me llamó primero la atención paramédico, me gustaba tener la satisfacción de poder ayudar a las personas y ya posterior veía a los compañeros bomberos, me capacite y ya voy con ellos a los servicios”, dijo con una sonrisa y un brillo en los ojos.
Apuntó que el evento que más ha recordado es uno que no atendieron pero que por cuestiones del destino se lo encontraron al acudir al incendio de una casa, y fue la volcadura de una pipa en la autopista a la altura de la colonia Antonio Barona hace unos años, en donde el conductor salió ileso y al tratar de alertar sobre el accidente fue atropellado.
“Realmente no sé qué pasó ahí, él –conductor- se bajó y trató de advertir a los demás conductores para que tuvieran precaución, un carro no lo vio, lo atropelló y falleció, eso fue impactante porque una persona que todavía se accidenta tiene la nobleza de avisarte”, mencionó.
Abril externó que los servicios en donde niños se ven involucrados son los que más le generan tristeza, aunque, dijo ella lo único que busca cada vez que se sube a una unidad para acudir a un auxilio es ayudar a quien más lo necesite.

"No sabemos si vamos a estar todo el día aquí, quién sabe si tengamos un servicio; algunas veces vemos tele, a veces vamos a jugar futbol, porque no sabemos si va a suceder un servicio.” Abril Molina, bombero.

Por: Omar Romero /  [email protected]