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El equipo representativo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla es el benjamín de la Primera División en la Liga Mx, del balompié mexicano y tuvo un inicio trepidante, sorprendiendo a propios y extraños, empatando su primer duelo y ganando los siguientes dos encuentros, uno de ellos por goleada, en patio ajeno al humillar al Querétaro al son de cero goles por cuatro.

Todo era miel sobre hojuelas y los más optimistas empezaron a llamar al su DT Rafael Puente del Río “El Pep Guardiola mexicano”; sin embargo, de repente el infortunio cubrió con su manto a la institución.

Luego del duelo en que vencieron a Pachuca en la fecha tres, en “una noche de copas; una noche loca”, se armó la trifulca entre Julián Quiñones y William Palacios; tal y  como si se tratara de una maldición, el equipo se cayó: vinieron las lesiones, perdieron el invicto ante Pumas en Ciudad Universitaria y no han vuelto a conocer la victoria (un empate y tres derrotas) desde entonces.

Para acabarla de amolar, las desgracias nunca llegan solas. Los problemas económicos se agudizaron; tanto así, que se vieron en la necesidad de “pasar la charola” pidiendo “coperacha pal pomo”.

Además, en una actitud contradictoria, no aceptaron la oferta de Televisa Deportes para trasmitir en la pantalla chica sus partidos. Digo, la oferta no era mala. De buena fuente les puedo compartir que la propuesta consistía en pagarles cinco millones de pesos por encuentro. A estas alturas, ya dejaron pasar tres ocasiones en que actuaron de locales, lo que les hubiera significado la nada despreciable cantidad de 15 millones de pesos, lo que en mi opinión hubiera sido preferible, en lugar de andar “boteando” por ahí y “sableando” a los amigos.

Pero vamos por partes. En virtud de que el equipo que descendió al averno de la Primera “A” fue Jaguares de Chiapas y los derechos de trasmisión  los tenía Televisa; pues cuando ascendió Lobos BUAP, la empresa de Av Chapultepec 18 era “mano anticutimano coronita de Dios” para pasar sus partidos.

Supuestamente debían de trascurrir 90 días para que Lobos BUAP pudiera entablar negociaciones con otra Televisora; pero Televisa, generosamente, les dio luz verde para iniciar conversaciones con el mejor postor antes de que terminaran los 90 días, a sabiendas de que el contrato establece que antes de cerrar el trato con otra empresa, deberían de dársela a conocer (por escrito) a Televisa y ellos tendrían la última palabra, con la potestad de mejorarla.

Total, que hasta la fecha ninguna otra Televisora ha hecho una oferta formal, la directiva poblana se ha negado a aceptar la propuesta original de cinco “melones” por juego, para terminar anunciando con bombo y platillo que a partir de la fecha ocho; es decir, este fin de semana, sus encuentros de local serán trasmitidos por internet y en forma gratuita.

Ya lo dijo el célebre trovador argentino Facundo Cabral: “A veces yo me pregunto cuando no hay pan en la mesa, quién fue el que le dio sombrero… a quien no tiene cabeza”