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Se han fijado ustedes, estimados lectores, cómo ocurren cosas raras en el futbol mexicano. Ahora tocó el turno al Estadio Jalisco, en donde se iba a efectuar el duelo correspondiente a la Fecha ocho del Torneo de Apertura 2017, entre Atlas y Tigres.

Resulta que Clubes Unidos de Jalisco, propietarios del inmueble, decidieron, hace algunos meses, colocar una pantalla de última generación, para darle un poco de vida y un concepto de modernidad al vetusto estadio.

La gigantesca estructura se encuentra suspendida en el centro de la cancha, prácticamente, desde que inició el torneo, de modo que entre semana la bajan a nivel de cancha, trabajan en ella colocando el cableado y todo lo necesario para su futuro funcionamiento y cuando se aproxima la hora del partido la suben.

El problema se suscitó cuando el motor, encargado de elevar lo que pronto será una gran pantalla circular, falló, lo que no permitió que alcanzara la altura suficiente para no interferir con el partido, lo que provocó que el encuentro fuera suspendido.

De inmediato muchos líderes de opinión exigieron que el Atlas perdiera los tres puntos y que el partido se considerara ganado por los Tigres al son de cero goles por dos, aduciendo que así lo dicta el Reglamento de Competencia en sus artículos 60 y 66, en donde se estipula que: “si el partido no es suspendido por una causa de fuerza mayor, el equipo culpable de la negligencia perderá el encuentro”. Bueno sería mencionar que se considera una “causa de fuerza mayor” cuando no se puede prevenir, ni se puede hacer algo para evitar que suceda.

La situación se volvió polémica y candente; en virtud de que los rojinegros se encuentran metidos de lleno en la quema, peleando por no descender al averno de la Primera “A” y perder los tres puntos en la mesa podría resultar fatal.

Además, la intervención tardía de la Liga dio lugar a la especulación y maledicencia de la gente. Fueron ambiguos y omisos, permitiendo que creciera la bola de nieve. Tanto Atlas como Tigres publicaron desplegados, por separado que, lejos de calmar las aguas y aclarar la situación, la enredaron más. El hecho de no establecer una fecha oficial para reprogramar el duelo le echó más leña al fuego y más cuando se mencionó que podría ser en  la “Fecha FIFA” de Noviembre, lo que beneficiaría al Atlas, al enfrentar a unos diezmados Tigres por el llamado de sus estrellas a integrarse obligatoriamente a sus diversas Selecciones.

Por fin, la Liga Mx  emitió un comunicado, medio cantinflesco, en que aclaró que el duelo fue suspendido atendiendo al Reglamento de Seguridad para Partidos Oficiales y no aplicando el Reglamento de Competencia, por lo que la pérdida de puntos y del partido no aplican ¡Quiero creerles!

“Haiga sido como haiga sido”, esta penosa situación dejó un mal sabor de boca entre los aficionados, haciendo patente en el ambiente la sensación de que no se obró con pulcritud y se protegieron los intereses del equipo tapatío.

Qué le vamos hacer, así se las gastan las autoridades (in) competentes de nuestro querido balompié… “Otra mancha al tigre”.

Reglas y reglazos
Eduardo Brizio
[email protected]