El próximo primero de diciembre, en Moscú, se efectuará el sorteo que definirá los grupos para la Copa del Mundo Rusia 2018 en donde los nuestros ya tienen un lugar asegurado. Los grandes ausentes son encabezados por Italia (aunque usted no lo crea), seguidos por Holanda y Chile, equipos protagonistas y de primer nivel.

La eliminación de la escuadra azzurra, frente a su similar de Suecia, nos provoca emociones encontradas. Por un lado saber que el cancerbero de la ‘Juve’, de 39 años de edad, Gianlugi Buffon no participará en su sexto Mundial (aunque en el primero no jugó) y por el otro, reavivar la esperanza de ver jugar, en la justa veraniega, a uno de los mejores goleadores en la historia de nuestro querido deporte Zlatan Ibrahimovic.

Cuando ustedes me estén haciendo el favor de leer esta “calumnia”, ya se sabrá qué equipos del llamado “repechaje continental” obtuvieron los dos últimos boletos. A mí me gustaría que Australia haya eliminado a Honduras y que Nueva Zelanda haya hecho lo propio con Perú.

La razón, lo tramposos que se vieron los catrachos para obtener su pase, utilizando cualquier cantidad de recursos ilícitos con tal de derrotar a México en el último partido del hexagonal; al igual que lo hicieron los peruanos, en contubernio con los colombianos, para ya no atacarse en los minutos finales de modo que el juego terminara empatado, asegurando el lugar de los cafetaleros y mandando a Perú contra Nueva Zelanda, pensando que vencer a los neozelandeses en la recalificación  “era papita”. Ya me platicarán qué fue lo que ocurrió.

Aunque México calificó caminando y regresa de la mini gira al viejo continente con una victoria frente a Polonia y un empate contra Bélgica, las opiniones siguen polarizadas. Por un lado los “porristas” de la Selección inflando al equipo, tratando de convencer (por no decir engañar) a los aficionados de que tenemos material para contender en el Mundial y por el otro los enemigos jurados de Juan Carlos Osorio.

Los detractores del director técnico colombiano no le perdonan las rotaciones que le caracterizan, en donde utiliza diferentes futbolistas en cada partido, los cambia de posición, modifica el parado táctico y nunca repite una alineación, afirmando que: “el equipo no juega a nada”, “hay material humano; pero se puede jugar mejor”, “La Selección no tiene un estilo definido”, “No llama a los mejores”

Será el sereno; pero uno ya no sabe a quién creerle. Lo cierto es que el año ha terminado para el equipo de todos, que el Mundial está a la vuelta de la esquina y que el sorteo que marcará en qué grupo queda sembrado México será de este viernes en quince.

Ante los inminentes cambios que pretende hacer la FIFA, la Copa del Mundo será disputada en el futuro por 48 equipos; es decir, calificará hasta la cocinera; con esto, pasará a la historia la emoción que nos proporcionan los partidos eliminatorios, en donde algunos de los grandes suelen quedar fuera… ojalá y recapaciten.

Reglas y reglazos
Eduardo Brizio
[email protected]

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...