¿Qué les pareció la Serie Mundial, estimados lectores del Diario de Morelos?, la verdad sea dicha se trató de una serie histórica, trepidante, en donde en siete juegos los Astros de Houston lograron ceñirse la corona a costa de los Dodgers de Los Angeles.
Debido a la “Fernando manía” que se desató allá por la década de los ochenta, con las brillantes actuaciones del ‘Toro’ Valenzuela, quien a sus 20 años de edad logró la hazaña de ganar el premio al novato del año, el trofeo Cy Young y la Serie Mundial, es que los seguidores del equipo angelino se cuentan por miles en nuestro país; sin mencionar que, aunque no pudieron estar presentes en esta Serie Mundial por estar lesionados, los mexicanos Adrián el ‘Titán’ González y Julio Urías forman parte del “roster” de los Dodgers.
Se trató de la primera vez en la historia que los Astros de Houston ganan la Serie Mundial, reduciendo únicamente a siete la tristemente célebre lista de los equipos que nunca han logrado coronarse en las grandes ligas: Rangers de Texas, Padres de San Diego, Mantarrayas de Tampa, Rockies de Colorado, Cerveceros de Milwaukee, National de Washington y Marineros de Saattle.
Echando a volar la sinceridad, el juego siete, el decisivo, resultó un tanto cuanto aburrido; toda vez que quedó prácticamente definido en los dos primeros innings, cuando el serpentinero de origen japonés Yu Darvish falló, por segunda ocasión en la serie, en la lomita de las responsabilidades, permitiendo cinco carreras que escribieron la historia. Sobre todo si lo comparamos con los otros seis encuentros, principalmente el inolvidable quinto juego, que hicieron las delicias de los fanáticos.
Se estableció un nuevo record de palos de vuelta entera, lo que desató la polémica y provocó suspicacias respecto a si las pelotas “tenían algo diferente” que las hacía volar más lejos; sin embargo, todo quedó en el anecdotario.
Los Astros se llevaron el título merecidamente. George Springer fue designado como el jugador más valioso de la serie, merced a los cinco cuadrangulares que conectó igualando el record de Reggie Jackson y Chase Utley.
Los batazos de Evan Gattis y del venezolano José Altuve, con su un metro sesenta y ocho centímetros de altura, fueron fundamentales en el ataque. Pero en mi opinión la serie se ganó en el “bullpen”, destacando las joyas de picheo realizadas por Justin Verlander, quien a pesar de que no ganó ninguno de los dos partidos que lanzó, dejó constancia de su calidad.
La victoria cobra mayor relevancia en virtud de que, el huracán Harvey azotó recientemente Houston causando una grave devastación, sirvió de inspiración a los peloteros para dedicarla a los infortunados pobladores de su ciudad.
El clásico de otoño no defraudó, al contrario, nos dejó un agradable sabor de boca. Ni hablar, tendremos que esperar hasta la próxima primavera para poder volver a gozar de esta maravilla, que alguien acertadamente atinó al llamarle… el rey de los deportes.

Por: Eduardo Brizio /  [email protected]