Resulta que para el partido del pasado domingo, en donde el equipo de todos enfrentó a su “similar” de Martinica, el flamante Director Técnico de los otrora roedores, optó por realizar seis cambios en relación al encuentro anterior disputado contra Canadá.
Si no mal recuerdo, esa era una de las principales críticas que se le hacían al “predicador” Juan Carlos Osorio; sin embargo, ahora que se trata del Tata Martino, los “porristas de la Selección” nos salen con que: “No se trata de rotaciones; sino de darle oportunidad de jugar a todos los futbolistas” ¿En qué quedamos pues?
Ya entrando de lleno al desempeño del Tri, me parece que dejó mucho que desear, sobre todo si tomamos en cuenta la ínfima categoría del rival que enfrentó.
Padeciendo de los mismos añejos problemas, la falta de contundencia ante el marco rival y la vulnerabilidad que existe en el cuadro bajo, sobre todo en jugadas que se originan a balón parado. Recordemos que los dos goles obtenidos por los martiniquenses iniciaron: uno con un tiro libre directo y el otro en un tiro de esquina.
En mi opinión, el primer gol de ellos, producto del tiro libre directo (de una falta inexistente, por cierto) cuenta con la complicidad del cancerbero Jonathan Orozco, aunque, una vez más, los animadores de la Selección lo nieguen.
Me perdonan; pero, “el librito” dice que, siempre que el balón entre en el palo del portero, el guardameta tendrá vela en el entierro ¿Qué el disparo iba muy bien colocado y con mucha fuerza?, cierto… ¡Cómo te extraño Paco Memo!
Pero, el acabose ocurrió cuando el silbante Salvadoreño Iván Bartón se vio en la necesidad de llamarle la atención al timonel azteca por estar protestando las decisiones arbitrales, en un encuentro en que el trabajo del colegiado no solamente fue razonablemente bueno; sino que, pasó prácticamente desapercibido y no existió algo que reclamar.
Pero lo peor ocurrió cuando el nazareno le enseñó la tarjeta amarilla al mismo Tata Martino por persistir en su aberrante y antideportiva conducta (recordemos que antes del 1 de junio del presente, las tarjetas amarilla y roja, solamente se le podían sacar a los futbolistas; ahora, con el cambio de regla también se le pueden mostrar al cuerpo técnico) para convertirse así en el primer DT que es amonestado en la historia de la Copa Oro, lo que desde mi punto de vista resulta vergonzoso… de pena ajena.

Eduardo Brizio
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