Los silbantes han puesto en jaque (mate) al futbol mexicano. La famosa AMA, Asociación Mexicana de Árbitros, se ha convertido en “La dueña del balón”. Merced al chantaje de parar el campeonato, como ya lo hicieron el pasado mes de narzo, si la Liga Mx no accede a sus peticiones, han ido escalando peldaños hasta hacer prácticamente lo que se les da su regalada gana.
Ponen y quitan instructores, delegados y hasta presidentes de la Comisión de Árbitros a su antojo. Si quieren, se presentan a entrenar y si no lo desean, pues no se presentan y ya está. En las charlas técnicas se la pasan chacoteando, prestando más atención a su teléfono celular que al instructor en turno.
No aceptan consejo alguno, ellos todo lo saben, para acabarla de amolar los líderes del movimiento se encuentran en un estado físico deplorable, gordos, con alto porcentaje de grasa corporal y con una pobre condición atlética.
La última que hicieron estos angelitos fue negarse a realizar las pruebas físicas solicitadas por la liga, antes de la fecha 17 y previo a la Liguilla. Argumentaban que no era prudente ser sometidos a dicha evaluación previo a la Gran Fiesta del futbol mexicano, porque podían correr el riesgo de lesionarse ¡Hágame usted el favor!
Incluso convocaron a una junta gremial, en donde se puso a votación la conveniencia o no de presentarse a las multicitadas pruebas fiscas. Dicen las lenguas de doble filo que los dirigentes de la AMA, quienes no querían presentarlas, perdieron la votación con un marcador de 15 votos en contra de realizarlas por 16 a favor de que sí las hicieran.
El fatídico día, muy temprano por la mañana, ya estando en la pista de tartán, los nazarenos rodearon a Enrique Bonilla, director general de la Liga Mx, quien había asistido a supervisar el evento, y lo convencieron. De modo que, ante el pavor de que pararan de nueva cuenta el campeonato, terminó prometiéndoles que las pruebas no serían punitivas, que no se preocuparan, que de todos modos ellos pitarían la Liguilla, que simplemente se trataría de una evaluación para conocer su estado físico ¿Cómo la ven?
Así, los dirigentes de la AMA se despacharon con la cuchara grande y poco a poco, uno a uno, fueron abandonando la prueba, aduciendo, algunos de ellos, cansancio o  molestia muscular. Por eso, en una decisión que se aplaude, ninguno de los “lesionados” estará presente en la última y definitoria fecha 17. Imagínense que a medio partido acusan cansancio o sienten alguna molestia muscular.
Sin embargo, honrando la palabra empeñada por don Enrique Bonilla de acuerdo al compromiso establecido con la AMA, sí los veremos dirigiendo en la Liguilla.
Lo más preocupante es saber qué sigue ¿Hasta cuándo y quién les va a poner un hasta aquí? Han dejado crecer un monstruo de mil cabezas, les han concedido todo lo que piden… es entonces cuando surge la pregunta… ¿Qué han dado ellos a cambio?

Por: Eduardo Brizio / [email protected]