¿Qué les pareció, estimados lectores del Diario de Morelos, el clásico de clásicos del futbol mexicano celebrado a media semana en el Coloso de Santa Úrsula? La verdad sea dicha, en mi opinión, no defraudó y respondió a la expectativa generada en los días previos.
Aunque los de Coapa saltaron al terreno de juego como claros favoritos, les salió la criada respondona; toda vez que, el rebaño sagrado les hizo partido, teniendo la mejor actuación a lo largo de la competencia, tanto así, que los tuvieron contra las cuerdas una buena parte del cotejo.
Los caprinos se fueron adelante en el marcador al minuto 54 por conducto de Saldivar y no se veía cómo, ni por dónde los emplumados pudieran emparejar los cartones, sin embargo, se juntaron el hambre con las ganas de comer, cuando Carlos Salcido, quien había sido un bastión en la zaga tapatía, salió lesionado  para que de inmediato en la siguiente jugada el cancerbero Rodolfo Cota se convirtiera en el chivo expiatorio rechazando un disparo que llevaba nada, para que el ‘hermoso’ Oribe Peralta terminara anidando la esférica en el fondo de las redes, logrando la igualada.
Dos minutos después se escribió la historia cuando Renato Ibarra aprovechó el desconcierto de las chivas para cruzar un disparo que marcó el dos por uno definitivo, mientras a lo lejos se escuchaba aquella vieja balada ranchera que dice “Los mariachis callaron”.
Con este resultado aritméticamente se pueden ir olvidando de la liguilla. Además,  combinado con el triunfo del Puebla, el Guadalajara amaneció como colero, en el fondo de la tabla. No miento cuando afirmo que si su timonel Matías Almeida no hubiera nacido en el cono sur, no hablara cantadito y no fuera güerito, ya estaría desempleado.
El silbante del partido fue Paco Chacón, con un buen trabajo en términos generales. Se cansó de aplicar la Ley de la Ventaja en múltiples ocasiones, dándole continuidad al encuentro, incluso el gol de los visitantes fue precedido por una excelente ventaja otorgada por el juez, pero Bruno Valdez se le fue vivo; en virtud de que, al minuto 34 debió ser pintado de amarillo y cometió otra falta merecedora (por lo menos) del segundo cartón preventivo al minuto 75 y siguió pegando posteriormente contando con la complicidad del silbante.
Me da la impresión que el nazareno iba con la firme intención de pitar el encuentro sin tarjetas; pero el ‘gallito’ Vázquez y Carlos Darwin Quintero se lo impidieron al intentar reñir, en un conato de bronca al minuto 76. Igualmente, se quedó corto al “compensar” el tiempo perdido durante la parte complementaria.
Así, a pagar las apuestas. Unos habrán perdido dinero, otros un pomo, quizá una comida, sin faltar aquellos que empeñaron la cabellera; de las burlas y la carrilla que tendrán que soportar, luego hablamos.
El América luce como firme candidato para luchar por ceñirse la corona; las Chivas, los actuales campeones están eliminados… el Rey ha muerto… ¡Viva el Rey!

Por: Eduardo Brizio / [email protected]