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Cuernavaca, Morelos.- La instalación de una cabina sono-amortiguada en el interior de las oficinas del DIF estatal, aunado a intensas campañas de promoción de los servicios de la beneficencia pública y la coordinación con los 33 DIF municipales, han permitido que, en 4 años de  administración, más de seis mil morelenses con discapacidad auditiva, abandonen el oscuro mundo de la sordera.

No escuchar afecta la calidad de vida de quienes la padecen, los aísla de su entorno y los coloca en constante peligro, aunado a que los aparatos auditivos para corregir dicha discapacidad tienen un alto costo en el mercado, entre ocho y 10 mil pesos, en casos como el de Cira Huerta, este tipo de apoyos llegan para devolver el sentido y el color a la vida de su hija, que nació con discapacidad auditiva.

“Ella no habla y no escucha, nos dimos cuenta a los tres años, la llevé al Hospital del Niño y ahí nos dijeron que viniéramos al DIF, este tiempo ha sido un poco difícil porque no entendemos lo que quiere, es pequeña y sin poder hablar es complicado; ahora estoy contenta porque ya tiene sus dos aparatitos y más, porque la primera palabra que dijo fue mamá”, explicó emocionada.

La Beneficencia Pública de Morelos, por una cuota de recuperación de 50 pesos, ha entregado más de seis mil aparatos auditivos de la misma calidad.

En esta ocasión de Carmen Linares, Directora de la Beneficencia Pública, otorgó 40 aparatos auditivos y 40 lentes.

Por: Ddm Redacción
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