CUERNAVACA, MORELOS.- A unos días de iniciados los cursos de verano, los menores cumplen sus expectativas y despiertan las vocaciones hacia carreras, científicas, cuidado del medio ambiente, deportivo o artístico.
Los talleres dejan buenas experiencias a los menores, pues consideran que aprenden algo que no imaginaban y que podrán replicar en algún momento en su vida.
Efrén, un niño de 8 años de edad, comentó que en estos días elaboró un paracaídas con papel de china, hilos y plastilina, además recicló PET para formar un huerto urbano, y trabajó con cristales colgantes.
"Me está gustando este taller porque hemos hecho muchas cosas interesantes, es muy fácil y aprendemos. Cuando sea grande quiero ser investigador  y trabajar con la ciencia", comentó Efrén entusiasmado.
En tanto Renata, de 8 años de edad, dijo que el encuentro de verano científico le ha parecido interesante, pues desde el primer día realizaron una bitácora de científicos, en la cual van registrando todos los trabajos, además crearon un lápiz de biodiversidad, observaron microorganismos y aprendieron la diferencia entre un virus y una bacteria.
"Me gustan mucho los talleres; en las noches no puedo dormir porque ya quiero estar aquí haciendo proyectos, vengo con muchas ganas de aprender, no quiero que se termine este curso, me gusta mucho la ciencia y quiero investigar las cosas que hay en el mar", comentó muy emocionada.
Itzel, de 11 años, dice: "Me gustó hacer los fósiles, utilizamos plastilina de varios colores y pusimos una animal de plástico, después lo barnizamos y lo pusimos a secar al sol. Las actividades me gustan  nos enseñan varias cosas que en un futuro me pueden servir".

Museo. Más de 270 niñas y niños disfrutarán a lo largo de tres semanas con más de 400 actividades en el Museo de Ciencias.

Por: José Azcárate
jose.azcá[email protected]


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