Si bien las imágenes apocalípticas de los  incendios forestales que desgarran la región vinícola de California continúan emergiendo, tal vez ninguna sea más representativa de la devastación en la industria vitivinícola que el "río hirviente de vino" que fluye por Paradise Ridge Winery en Santa Rosa. Además de miles de viviendas destruidas y por lo menos 31 personas muertas (así como cientos más desaparecidas), años de vino cuidadosamente cultivado y meticulosamente añejado han quedado reducidos a un ardiente río subterráneo color púrpura, cuyos orígenes aún son inciertos.

Rene Byck es el propietario de Paradise Ridge Winery, y cada día dirige las operaciones del lugar junto con su hermana Sonya. Aunque la mayor parte de sus uvas no sufrieron daño alguno, la bodega de Paradise Ridge fue consumida casi en su totalidad por las llamas del incendio Tubbs, como se puede apreciar en una publicación en la cuenta de Facebook de la bodega vinícola.