Tlayacapan, MORELOS.- San Juan Bautista en Tlayacapan permanece intacto entre los escombros del inmueble, que por casi 500 años ha sido su morada; restos del ex Convento se observan entre piedras y madera de las bancas, donde oriundos y visitantes contemplaron la arquitectura del siglo XVI, devastación que no ha podido derruir la fe.
El ex Convento San Agustino, construido en 1534, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, sucumbió ante el sismo del 19 de septiembre, la magnitud dañó severamente sus muros, techos y espacios que han sido admirados en este Pueblo Mágico.
El ex Convento no es el mismo, su capilla, poza, atrio, la capilla abierta, el atrio y el museo se observan afectados por el siniestro; hoy luce triste y solo, sin los feligreses que añoran orar dentro de sus muros.
Dentro de los daños que el inmueble presenta, es la bóveda principal que cayó sobre los pasillos, encima de las decenas de bancas que quedaron destruidas; un orificio da paso a los rayos del sol que entran hasta tocar el suelo donde quedaron los escombros del techo con más de 30 metros de altura.
Los grandes muros en el interior se encuentran cuarteados, el altar donde permanece la figura del Santo Patrono del pueblo luce sin forma, sus columnas ostentosas que se miraban irrompibles están colapsadas, un frágil nicho aún sostiene a San Juan Bautista.
Asimismo, grietas de 6 metros recorren la endeble bóveda, peculiar por su ornamentación grabada sobre el lienzo de piedra blanco, característico de los templos agustinos.

Antes. El ex Convento era uno de los atractivos principales de este pueblo mágico.

 

Por: Guillermo Tapia /  [email protected]