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Este 30 de diciembre, entrará en vigor en Puerto Rico una normativa que prohíbe el uso de bolsas plásticas desechables.

Se trata de la Ley 247 de 2015, la cual busca incentivar el uso de fundas reusables para reducir la cantidad de desperdicios que llegan a los vertederos y a otros lugares donde contaminan la naturaleza.

Así, se une a más de 20 países que cuentan con medias que veta estas bolsas o les imponen un cargo.

En Puerto Rico, la prohibición no sólo aplicará a los supermercados, que están entre los negocios que más las usan, sino que también comprende a farmacias y tiendas departamentales, así como gasolineras y hasta bares.

Las fundas reusables cuya utilización se pretende incentivar pueden ser de tela o cualquier otro material, incluyendo algunos tipos de plástico (polipropileno o polietileno no tejido), que no sean nocivos a la salud o del medio ambiente, y que cumplan con ciertos requisitos.

Entre ellos están el que se puedan limpiar y desinfectar, que estén hechas para usarse al menos 125 veces y que tengan capacidad para transportar hasta 11 kilogramos.

La norma le exige a los municipios y agencias del Gobierno informar a la comunidad sobre la aprobación del estatuto y promocionar el uso de bolsas reusables en el país.

Además, faculta a los municipios a recaudar las multas impuestas a los comercios de su jurisdicción por incumplimiento.

Según está establecido, a partir del 30 de diciembre de 2016, la desobediencia de esta prohibición ya conllevará multas o sanciones económicas, advierten las autoridades.