La psoriasis, enfermedad que provoca enrojecimiento, descamación, dolor e hinchazón en la piel, puede provocar daño a las articulaciones, advirtió el especialista Alfredo Arévalo López, miembro de la Academia Mexicana de Dermatología.

El origen de este padecimiento es multifactorial y van desde factores genéticos hasta inmunológicos y ambientales. Aunque no es considerado como un padecimiento incapacitante, disminuye la calidad de vida, ya que las personas con psoriasis son, con frecuencia, estigmatizadas y excluidas de los entornos sociales.

En entrevista con Notimex, el dermatólogo egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) subrayó que la psoriasis es un padecimiento complejo y detalló que este tipo de lesiones en la piel se producen por alteraciones inmunológicas.

Esto, agregó, no significa que haya una baja de defensas, tiene que ver con los cambios biológicos de las personas; una falla en el funcionamiento del organismo provoca una cadena de alteraciones que tienen que ver con una inflamación, que a su vez se relaciona con cambios a nivel molecular, lo que hace que se vayan formando las lesiones”, explicó.

Arévalo López destacó que la psoriasis tiene diversas causas. “Existe un alto porcentaje de pacientes con psoriasis que pueden tener antecedentes familiares del padecimiento, pero no hablamos de herencia, sino de predisposición”, afirmó.

Mencionó, por ejemplo, que cuando una persona tiene una herida en la piel por rasguño o cortada, puede inducir que ahí se forme una lesión de psoriasis. Esto es un ejemplo de traumatismo con desarrollo en la piel, que lleva a desarrollar psoriasis pero no es que la herida sea la causa, sino que el paciente ya tiene la predisposición, precisó.

El experto destacó también que el estrés psicológico puede provocar este tipo de lesiones en la piel, y dijo que puede provocar daños hasta en las articulaciones.

En cuanto a los tratamientos, Arévalo López especificó que existen opciones de tratamiento que ayudan a mitigar el dolor, así como también propician la desaparición de las lesiones en menor tiempo.

Dijo que en México hay más de un millón de pacientes con la enfermedad, que afecta en todos los grupos de edad, desde niños hasta personas de la tercera edad, aunque se presenta en mayor medida en personas de 20 a 30 años y de 50 y 60 años.

Por tanto, Alfredo Arévalo destacó que se tiene que seguir trabajando en educación para la población, ya que debe convertirse en una enfermedad conocida, para que los pacientes que la porten acudan a una etapa temprana.

Asimismo, sostuvo que es importante dar a conocer que no es contagiosa, ya que las personas que la portan sufren rechazo social a causa de lesiones que están en sitios visibles.

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