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CUERNAVACA, MORELOS.- No dominar un segundo idioma, no saber redactar o tener capacidad de análisis y síntesis, e incluso, no contar con sentido de responsabilidad, son debilidades de las nuevas generaciones que les impiden lograr un primer empleo tras concluir la universidad.
Así lo planteó, en su experiencia como directora del Servicio Nacional de Empleo, Elvia Teresa Aguilar Sanders, al hablar de las áreas de oportunidad que jóvenes tienen para desarrollar habilidades.
Consideró que a pesar de los esfuerzos educativos para apoyar a los jóvenes a desarrollarse y capacitarse para el empleo, un porcentaje importante de egresados  no logra un empleo debido a la falta de aptitudes elementales.
Señaló que se estima que el 50 por ciento de los usuarios del SNE son jóvenes –entre 16 y 29 años-, quienes sufren para cumplir el perfil que requiere la iniciativa privada.
Dijo que las instituciones se han encargado de buscar espacios para que los jóvenes desarrollen habilidades, pero la brecha que existe entre el cumplimiento de los perfiles  y las capacidades del personal solicitante, es importante.
“Hay vacantes que nos cuesta cubrir porque muchas habilidades no se encuentran en los jóvenes, como por ejemplo un segundo idioma, requisito indispensable, hasta en un 80 por ciento”, dijo.
Otro factor que inhibe la vinculación del joven es que, después de cuatro años de estudios, no quieren las cosas de manera fácil. No entienden que están iniciando y el camino es largo.

Dificultades
El esfuerzo gubernamental por modificar los planes de estudios  con el propósito de que sean pertinentes con la oferta de trabajo en la región, no han dado resultados.

Perfiles
Sugieren que las carreras se adapten a lo que requieren las empresas.

Por: ANTONIETA SÁNCHEZ /  [email protected]