Colectivas de víctimas indirectas de feminicidio y desaparición forzada en Morelos preparan su participación en la marcha del 8 de Marzo, con acciones enfocadas en seguridad y acompañamiento, además de la elaboración de mantas bordadas con los rostros de mujeres asesinadas y desaparecidas, informó Berenice González, integrante de la colectiva “Existimos Porque Resistimos Morelos”.
La activista explicó que, previo a la movilización, la colectiva realiza talleres de primeros auxilios para atender posibles emergencias durante la jornada. Señaló que el trayecto oficial de la marcha se dará a conocer en los próximos días, mientras las organizaciones continúan coordinando la logística de los contingentes.
La activista detalló que el grupo participará con dos mantas. La primera incluye 311 rostros bordados de víctimas de feminicidio y será llevada junto con la colectiva Vida para Todas, integrada recientemente por madres de víctimas indirectas. también portarán una manta roja con 157 rostros bordados de víctimas de desaparición forzada, La activista invitó a más familias afectadas por estos delitos a sumarse al contingente de víctimas. señaló que los casos de feminicidio y desaparición continúan en el estado. Aseguró que durante enero se registraron aproximadamente seis feminicidios de manera oficial, aunque advirtió que existe una “cifra negra” debido a casos que se clasifican como homicidios o suicidios, y señaló que uno de los principales reclamos es la falta de investigación adecuada. Recordó el caso de Andrea Maylin Chino Ramos y afirmó que la omisión en la aplicación de protocolos permitió que el presunto responsable escapara.
La activista pidió a las autoridades respetar los protocolos y escuchar a las familias durante los procesos.
“Es importante tomar en cuenta los sentires y pensares de las víctimas, no revictimizar y trabajar junto con las familias”, declaró.
Su duelo se convierte en fuerza colectiva
Familiares de Serymar Soto Azúa, víctima de feminicidio, realizaron un acto público en la Plaza General Emiliano Zapata para visibilizar su caso, exigir justicia y demandar garantías de no repetición, al señalar que la violencia feminicida continúa en México. Sandra Soto, hermana de la joven asesinada el 4 de febrero de 2017 en Torreón, Coahuila, afirmó que la reparación simbólica forma parte de una lucha colectiva contra la impunidad. Recordó que su hermana tenía 21 años cuando fue asesinada y señaló que la familia mantiene una exigencia permanente para evitar que el responsable recupere su libertad. La familiar destacó que el caso de Serymar refleja la violencia feminicida que atraviesa el país y sostuvo que la memoria de las víctimas debe convertirse en un acto de resistencia.
“Hoy levantamos la voz por Serymar y por todas las mujeres que ya no están. Nuestro duelo se convierte en una fuerza colectiva”, declaró.
Sobre el proceso legal, Sandra Soto indicó que Jorge Alejandro Ugarte Hernández fue sentenciado a 46 años y tres meses de prisión, pero aseguró que desde el inicio del caso intentó evadir la justicia mediante recursos legales como apelaciones y amparos. Añadió que, aunque algunas solicitudes ya se rechazaron, el agresor aún cuenta con otros mecanismos jurídicos. Por ello, pidió que se eliminen beneficios y recursos legales para quienes ya tienen una sentencia firme. “Necesitamos reconstruir nuestra vida, pero seguimos obligados a salir a manifestarnos para que el Estado no olvide”, sostuvo.
