CUERNAVACA, MORELOS.- A 15 días del colapso que registró el edificio conocido como Torre Latinoamericana, en el centro de Cuernavaca, su recuperación tiene reporte de pronóstico reservado.
El sismo de 7.1 grados Richter del 19 de septiembre afectó sus entrañas y un primer diagnóstico, prácticamente, hablaba de su muerte, pero no…

Dos evaluaciones de Protección Civil y Obras Públicas, así como una de especialistas regiomontanos, indicaron que el colapso no fue general y podrá salvarse.
Sin embargo, el inmueble de 68 años ubicado en la avenida Morelos muestra imagen desmejorada porque recibió los primeros auxilios apenas sufrió el colapso, pero luego se le ve abandonado.

En una suerte de anatomía humana, la Torre Latinoamericana cuenta con cuerpo central (edificio C), un par de extremidades hacia la avenida Morelos (edificio A), otras dos en la parte media (edificio B) y una inferior posterior (edificio S).
Durante un recorrido ahí pudo observarse que, aparentemente, no hay daños significativos en las zonas A y B; es decir, a pesar de la deteriorada imagen que presenta, hay expectativa de recuperación.
La columna vertebral o cuerpo C, en cambio, evidencia serie de fracturas y daño en elevadores, metros abajo de los cuatro pisos del torreón (torre), que cayó y afectó también una parte de departamentos y la recepción.
La otra zona afectada, no necesariamente en su estructura, es la S, desde donde dispensaban servicios como agua al conjunto y que por el momento está inhabilitada.

 

DESAPARECIÓ EL AUXILIO
Las heridas de la Torre Latinoamericana, confían inquilinos, no deben ser referencia del día final de la edificación que otrora fue símbolo del avance a la modernidad de la añosa Cuernavaca.
De hecho, agregan: Ni la rapiña, con y sin uniforme, que se metió a los departamentos hará que la torre sea abandonada por quienes ahí tienen su patrimonio.
Al contrario, urge atender la Torre Latinoamericana, una atención que fue muy clara y efectiva en horas posteriores al colapso, pero que poco a poco se diluyó hasta desaparecer.

El reclamo es directo, Protección Civil municipal no está más en la zona afectada, por el contrario, hay incertidumbre por falta de evaluación oficial que determine si el inmueble puede ser utilizado.
Sí, en cambio, hay requerimiento a los vecinos para que obtengan un nada accesible peritaje que, inicialmente, se dijo costaría más de 300 mil pesos, a partir del cual podrían determinar el destino del edificio.
En tanto, hay toneladas de escombro en varios puntos del cuerpo central, expuestos al sobrepeso por la lluvia y, desde luego, a nuevo colapso de otras áreas que tal vez no resultaron dañadas en esos minutos de crisis del martes 19.
Diríase que la Torre Latinoamericana se vio grave, recibió atención de terapia intensiva y hoy no está en esa condición, pero corre riesgo de agravar su estado por falta de atención.

 

Fantasmal. Especialistas de otro estado aseguraron que el edificio puede salvarse.

Daños. La caída del torreón afectó otras áreas de lo que, el siglo pasado, fue un hotel moderno ; ahora albergaba departamentos.

La constante. El conjunto luce con severas grietas y por el momento es inhabitable.

Caro. El peritaje para saber si puede ser utilizado cuesta más de 300 mil pesos.

Se fueron. Ahora, la torre luce solitaria, no como el día de la emergencia por el terremoto.

 

Por: Jorge Ontiveros /  [email protected]