Para que la aplicación del alcoholímetro en Cuernavaca tenga los buenos resultados que ha tenido en la Ciudad de México, debe blindarse para evitar que su propósito se desvirtúe o que los infractores esquiven las sanciones.
Así lo consideró el diputado Edwin Brito Brito, a dos días de que el Ayuntamiento inicie los operativos para detectar y sancionar a los ciudadanos que conduzcan  en estado de ebriedad.
Dijo que todas las ciudades del país que han puesto en marcha este programa, lo han copiado del de la Ciudad de México, donde ha dado buenos resultados porque no hay modo de que los infractores, por dádivas o influencias, puedan evitar cumplir con las sanciones.
En Cuernavaca deberá ocurrir lo mismo, y eso sólo se podrá conseguir si el operativo es blindado con la participación de diferentes autoridades, entre ellas la Comisión de Derechos Humanos y el Ministerio Público, y que se cuente con las instalaciones e instrumentos adecuados para las pruebas de alcoholimetría.
De no cumplirse con la cadena de acciones que garanticen la aplicación, el programa no dejará de ser sólo recaudatorio, dijo.
Un paquete de reformas a ordenamientos, entre ellos a la Ley de Salud y Ley de Tránsito, propuesto por el Ejecutivo al Congreso en 2015, incorporó el concepto de alcoholimetría y facultó a los ayuntamientos para llevar a cabo acciones tendientes a combatir el consumo inmoderado de alcohol y a prevenir accidentes.
Por Antonieta Sánchez